El presidente del Centro de Corredores Inmobiliarios de la Capital, Armando Pepe, le pidió este lunes a los bancos que "agilicen" los trámites para la aprobación de los créditos hipotecarios porque actualmente demoran 90 días cómo mínimo y eso genera inconvenientes para las operaciones.

Aseguró el empresario que el valor de las propiedades aún "está bajo" debido a que si bien aumentó el índice del costo de la construcción en los últimos meses, el precio del dólar está "planchado" hace un año.

"El valor de las propiedades aumentará entre un 7% y un 10% en los próximos meses", dijo Pepe en declaraciones a radio Continental y agregó que el valor de las cuotas de los créditos hipotecarios actuales "van a ser menores a un alquiler".

Las operaciones inmobiliarias en la Ciudad crecieron en 2016 un 20,7 por ciento contra el "desastre" de 2015: el 13 por ciento de las compras que se efectuaron fueron a través de créditos hipotecarios.

En enero se registró una expansión del 80 por ciento en la cantidad de operaciones inmobiliarias en la Ciudad, con un aumento del 157% en la participación de compras de inmuebles a través de créditos hipotecarios. En los últimos 20 años, las operaciones de crédito hipotecario no superaron el 2 por ciento en promedio del total de adquisiciones de departamentos y casas para vivienda.

Pepe dijo que el sector inmobiliario "le está pidiendo a los bancos que agilicen los trámites porque no puede ser que la autorización de un crédito demore 90 días, dado que eso complica las operaciones".

Actualmente, el interesado va al banco y tras ser precalificado, tiene que salir a buscar la propiedad y, una vez que la encontró, acercar a la entidad financiera los papeles requeridos para la compra.

Los bancos envían al tasador a la propiedad recién a los 45 días y desde allí la entidad financiera requiere otros 45 días para designar el escribano y que se haga la escritura, por lo que hay una demora de al menos tres meses.

Esto, dijo Pepe, no genera tantos inconvenientes en el caso de las propiedad nuevas porque los desarrolladores tienen a esperar los tres meses, pero sí incide negativamente en los inmuebles usados porque quien lo vende necesita el dinero para comprar otro.

El empresario dijo que "no hay temor a la indexación por inflación" al margen de que nadie sabe qué ocurrirá con los precios en el transcurso de treinta años, pero opinó que al menos por ahora "la cuota va a ser menor a un alquiler".

Pepe señaló que todo este movimiento en el mercado inmobiliario va a impulsar a la industria de la construcción que venía "bastante alicaída" y en este primer semestre en la Ciudad se comenzarán 80 obras de más de 1.500 metros cuadrados cada una.

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