Aún sorprendido por el triunfo electoral de Donald Trump en Estados Unidos, el presidente Mauricio Macri ordenó hoy a su equipo de trabajo que aceite en lo inmediato los contactos con los colaboradores del mandatario electo en procura de "encauzar la nueva relación" y "agilizar la transición" en la agenda bilateral.

Tras cancelar una actividad en Luján, Macri encabezó una reunión de coordinación de gobierno en la Quinta de Olivos, donde junto a sus principales colaboradores analizó los alcances de la victoria de Trump, quien no era el favorito del Gobierno para llegar a la Casa Blanca y suceder a Barack Obama.

"Se habló de los resultados, de los contactos que se habían tenido previo a las elecciones con la gente de Trump, más los contactos que el Presidente ya tiene ahí y de cómo encauzar la nueva relación", contaron fuentes oficiales a NA sobre la naturaleza del encuentro.


Participaron la canciller Susana Malcorra; el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay; y de Interior, Rogelio Frigerio; además del jefe de Gabinete, Marcos Peña; los secretarios de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo; de Coordinación Interministerial, Mario Quintana; y de Coordinación de Políticas Públicas, Gustavo Lopetegui; así como también el expresidente del Comité Nacional de la UCR Ernesto Sanz.

También se analizó la posibilidad de "empezar a hacer contactos informales con algunos otros" dirigentes allegados al magnate republicano, "con los que no se habían tenido o bien seguir con los que se habían contactado antes".

"La idea de agilizar lo más que se pueda la transición en los temas que involucran a la Argentina", completaron las fuentes consultadas en diálogo con NA.

En el encuentro hubo además algunas voces críticas respecto de los pronunciamientos anticipados en apoyo a la candidatura de Hillary Clinton, lo cual podría complicar ahora el acercamiento hacia el Partido Republicano: el mismo Macri había cuestionado públicamente en agosto pasado a Trump, al señalar que el empresario "levanta muros".

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