La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, envió un fuerte mensaje al Papa Francisco debido a la visita de la una comitiva CGT al Vaticano por la cumbre de sindicalistas y organizaciones sociales que se desarrolla en la Santa Sede con la presencia de delegaciones de más de 40 países.

“Roma siempre ha sido una ciudad maravillosa, solo hay que caminar para enamorarse de ella. Pero ahora resulta que están todos enamorados del Papa, por eso viajaron todos. A esta reunión viajaron tirios y troyanos”, advirtió Bonafini.

Luego realizó un pedido al Sumo Pontífice: “Yo no sé si el Papa escucha a las Madres los sábados a la mañana, no creo que vea televisión argentina pero ojalá nos escuches. Cómo me gustaría que me escuches, Francisco”. En este sentido, Hebe fundamentó el requerimiento: “En esa cumbre tendrán la palabra los peores de la CGT, la cúpula, esos que arreglaron con el Gobierno la vida y la muerte de millones de trabajadorxs. Van a viajar los que vendieron la vida de nuestros niños”.

Y continuó: “Francisco, no les creas, todo lo que te digan es una mentira. Son una manga de mentirosos que ya tienen todo arreglado con el Gobierno”.

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Ante el avance del Gobierno en su intención de llevar a cabo la reforma laboral que terminará con varios de los derechos que el movimiento obrero organizado supo conquistar a lo largo de la historia, Hebe denunció “esa ley, ese arreglo que dejará al pueblo sin trabajo impunemente” y aseguró que el objetivo es “el cierre de fábricas, sin lástima. Quieren que haya miles y miles de niños con hambre en las villas”.

Hebe recordó que “el 54% de los desaparecidos eran trabajadores que querían una conducción sindical diferente, los desaparecieron por querer algo distinto” y solicitó a Francisco que “escuche a los compañeros que están ahí pero que no tienen voz, para que cuenten bien todo lo que está pasando”. Bonafini no pudo dejar de lamentar que “los poderosos siempre llegan antes”.

“El Vaticano no puede servir solo para rezar. Tiene que servir para luchar por los pueblos y sobre todo los nuestros”, enfatizó Hebe y fustigó a ciertos dirigentes que tras visitar la Santa Sede regresan “llenos de orgullo por sacarse una foto con el Papa”.

En referencia a aquellos dirigentes sindicales cómplices del ajuste del Gobierno nacional, el cierre de Hebe fue contundente: “Ojalá que si hay un Dios, caiga un rayo y les parta la cabeza”.