El presidente Mauricio Macri sigue en China a la caza de inversiones. Mientras se confirmó la construcción de una quinta planta nuclear con financiamiento de aquel país, busca seducir a empresarios para que pongan su dinero en nuestro país. Pero no pensaba lo mismo hace 3 años.

En 2014, cuando el Gobierno de Cristina Kirchner afianzaba los lazos con el Gigante Asiático, el por entonces candidato opositor le envió una carta al embajador Yan Wanming en el cual advertía que los acuerdos eran "inconstitucionales".

En aquella oportunidad, el kirchnerismo acordó un swap de monedas por el equivalente de 11 mil millones de dólares y acuerdos de inversión, como los de las represas Kirchner y Cepernic, en Santa Cruz. El mismo consistía en un trato preferencial para las inversiones chinas en materia energética, industrial y agropecuaria a cambio de financiamiento.

"Consideramos que las actuales conductas del gobierno argentino podrían ser violatorias de la Constitución Nacional y contrarias al más elemental principio de transparencia en el manejo de la cosa pública", le escribió Macri al embajador en aquel momento.

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Ahora, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció desde China (fue a acompañar a Macri) el financiamiento para la construcción de la quinta central nuclear en dicha provincia. La misma está envuelta de polémica ya que su par de Chubut, Mario Das Neves, reclamó que la misma no se haga en ninguna localidad limítrofe con su provincia. el intendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, también expresó su rechazo ya que consideró que "no ven las consecuencias en el futuro".