En la ciudad de Buenos Aires, donde no existe Cambiemos y los que son socios a nivel nacional son opositores dialoguistas a nivel local, la elección de este año va camino a unificarse en una sola fecha. Si bien evita tener que ir hasta cuatro veces en el año a elegir a los legislativos para el Congreso y la Legislatura, la razón principal es conseguir que el o la que encabece la lista de diputados nacionales arrastre la porteña y evitar una derrota para el PRO, como casi ocurre en el balotaje de 2015.

El temor del partido gobernante es que se presente Martín Lousteau, quien estuvo a dos puntos de Horacio Rodríguez Larreta en la elección a jefe de Gobierno y hoy es funcionario del gobierno de Mauricio Macri como embajador en los Estados Unidos. Sin embargo, en la ciudad de Buenos Aires es parte del opositor frente electoral Energía Ciudadana Organizada (ECO), donde está la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica.

Para el único legislador del Frente Renovador, Javier Gentilini, “la unificación de la votación es importante”. En ese sentido, en diálogo con El Destape, apunta: “No solo por la cuestión de no ir cuatro veces a votar sino porque Cambiemos tiene que mostrar lo que es, una sociedad de tres partidos independientemente de que en la Ciudad se trate de armar una especie de representación teatral distinta”.

Gentilini asegura que “con la elección dividida se quiere llevar al electorado a que se enrede en una discusión donde ECO diga ‘somos oposición en la Ciudad, pero no a nivel nacional’”. Y explica: “Hay que simplificar la discusión desde el punto de vista de la responsabilidad política, en función de lo que sucede hoy, donde la línea divisoria entre Ciudad y Nación es menos tajante de lo q se quiere presentar. Como si la Ciudad no estuviera atravesada por cuestiones que tienen que ver con lo nacional. Los índices de pobreza tienen que ver con políticas nacionales”.

¿Cómo define el accionar de ECO y, en especial, de Lousteau?

Me parece poco ético, políticamente hablando, que se plantee distinguir que ‘yo soy opositor a nivel ciudad y oficialista a nivel nacional’. No sé si es hipocresía, pero no es todo lo consecuente que debería ser. Se tienen que hacer cargo de cuál es el Gobierno del que forman parte. Lousteau es un funcionario de Cambiemos sin lugar a dudas.

El Frente Renovador viene de un fracaso electoral en 2015, donde no superó las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias). ¿Qué estrategia van a encarar para conseguir más bancas?

Es importante que el esquema binario que se armó de kirchnerismo-macrismo tenga menos incidencia a la hora de su traducción electoral. Si esto no se da, las posibilidades se ven recortadas. Entiendo que ese esquema está bastante atemperado en su incidencia electoral porque el nivel de expectativas que generó el macrismo se ha visto frustrado y no veo en el horizonte cercano que se vaya a revertir. El otro polo, que es el kirchnerismo, redujo su incidencia por las insuficiencias que dejó sobre el final del Gobierno y a esto se le suman los presuntos actos de corrupción que impactan en la opinión pública. Creo que los obstáculos que tenía el Frente Renovador son menos porque tanto el macrismo como el kirchnerismo han descendido en sus niveles de confianza en sectores de la opinión pública.

A nivel nacional, Massa y Stolbizer van camino a una alianza electoral. ¿Se puede trasladar a la Ciudad?

Venimos charlando y realizando actuaciones con el Gen y Libres del Sur. Vemos una vocación de construir desde la diversidad y para esto es importante que sectores que no vienen del peronismo no arrastren una vocación antiperonista. Creo que tenemos que superar la antinomia peronismo-antiperonismo. Apuntamos a una construcción que se abra al progresismo con sectores que desde el respeto a la diversidad acepten una construcción con expresiones del peronismo no kirchnerista, entendiendo que hayan abandonado la lógica de construcción del kirchnerismo, pero no que no hayan estado ahí porque sería absurdo. Tanto la agenda parlamentaria de Margarita como la de Massa, que tuvo su correlato en el Congreso, indican que se va para allá. En Capital vemos la misma disposición y apuntamos a armar lo mismo.

¿Y hay consenso en el Frente Renovador para que se de este frente político?

Hay compañeros que suponen que primero hay que resolver el problema del peronismo, que todavía tiene una fuerte impronta kirchnerista por la presencia de Cristina (Kirchner) y de dirigentes emparentados con esa lógica. No terminan de entender que el esquema binario fue más un problema que una solución para la política argentina. Estamos llamados a romper ese esquema, por eso tenemos que plantear una alternativa de superación que no se limite solo a expresiones del peronismo.