El ministro de Justicia, Germán Garavano, se despegó del respaldo unánime que el Gobierno le había dado a la Gendarmería en un principio y aseguró que no pone "las manos en el fuego por nadie", en referencia al rol de la fuerza de seguridad en la desaparición de Santiago Maldonado.

Sin embargo, luego acusó al kirchnerismo de querer "embarrar la cancha", pese a que fue el propio Gobierno el que insistió hasta el final con la teoría del puestero a pesar de que había testigos que ubicaban a Santiago Maldonado con vida el día 1 de agosto, cuando ocurrió la represión en la ruta 40.

En declaraciones al canal TN, se le preguntó al ministro si ponía las manos en el fuego por la actuación de la Gendarmería, en el caso Maldonado y respondió: "Yo no pongo las manos en el fuego por nadie. Estamos abiertos a cualquier hipótesis, la función del juez es investigar a todos" e insistió que "en el Gobierno estamos tranquilos y tratando de ayudar a la Justicia".

Garavano denunció que la causa penal que abrió el fiscal Federico Delgado para investigar al gobierno y la Gendarmería por "encubrimiento" en la desaparición del joven artesano responde a una acción del "kirchnerismo que quiere embarrar la cancha".

"Esto es inexacto. El gobierno está para colaborar con la Justicia. Esas son las cosas que hace el kirchnerismo que está para embarrar la cancha y de generar rédito político. Nosotros no le prestamos mucha atención a esto, tratamos de ayudar al juez y a la fiscal que llevan adelante el caso", aseveró.

Además, el funcionario acusó al gobierno anterior de tener "ánimo de generar climas de violencia" y consideró que la mayoría de la población "no responsabilidad al gobierno" por la desaparición de Maldonado.