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El periodista Luciano Galende hace un año y medio que está sin trabajo desde que fue despedido de Radio Nacional por la nueva gerencia bajo el gobierno de Cambiemos. "Nadie me llamó, me enteré por los diarios", contó sobre cómo vivió aquel 1º de febrero del año pasado y calificó ese proceder como "hostil, cínico y oscuro".

En diálogo con El Destape, Galende habló sobre cómo es su vida en la actualidad, cuál es su opinión sobre los medios públicos en la administración de Mauricio Macri el aporte de 678 en materia política y de comunicación, los escraches a periodistas y dirigentes opositores durante la gestión de Cristina Kirchner y el blindaje mediático al gobierno nacional.

- ¿Qué ves que cambió en los medios públicos luego de tu despido y el de varios de tus colegas?

No resolvió el problema de la comunicación pública que planteaba este Gobierno. Hicieron algo muy feo que fue sacar a los medios públicos de circulación. Nueve de cada diez oyentes de Radio Nacional se fueron y eso es un fracaso como planteo de comunicación pública porque si para decir tu posición tenés que echar al 90%, evidentemente no leíste bien de qué se trataba la ocupación que tenía la Radio Pública en el medio.

- ¿Qué creés que buscaban con estos despidos?

La idea era descartarte como alguien que trabajaba en ese medio. Esa era la humillación a la que querían someternos, como si fuéramos un residuo periodístico que había que tirar porque lo que se viene ahora es mucho más interesante y no fe así.

- ¿Conseguiste trabajo?

Estoy todavía sin trabajo. Hace un año y medio no tengo ningún tipo de trabajo y estoy vendiendo cosas. Y así como estoy yo están un montón de periodistas. Hay una estigamtización y la caladura de ese discurso difamante tuvo un espacio que muy delicadamente trabajaron.

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- ¿Sentís que hay solidaridad por parte de tus colegas con respecto a esta situación?

No. No solo no se solidarizan, sino que están contentos porque creen que que merecemos lo que nos pasa.

- ¿Cuál fue el aporte de 678 a la política y a la televisión?

Fue una molestia importante que sigue ocupando un espacio en la opinión pública y política. Por primera vez en la historia hay marchas por un programa de televisión. Creo que eso hay que anotarlo porque representa a una franja de la opinión pública, pero sobre todo representa una imagen de hostilidad para las élites que han sabido administrar el sentido de lo público de manera indiscriminada. Cuando eso se salió a revelar se produjeron fenómenos interesantes como que hoy la mayoría de los periodistas dicen "soy oficialistas", no que son independientes. Dejó un rastro para que la gente se de cuenta por sí sola quién es oficialista.

- ¿Volviste a ver o escuchar medios públicos?

Tuve mi curiosidad profesional, pero me daba vergüenza ajena lo que escuchaba. Bajo el ala antikirchnerista han producido una debacle en el ámbito cultural, desalojaron a grandes pensadores y a muy buenos periodistas que hacían un aporte a le la vida cultural.

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- ¿Pensás que está blindado mediáticamente el gobierno de Macri?

Por supuesto. Hay un blindaje importante que es un poco culposo. Hoy todo el grupo grande de periodistas que administra el sentido de la opinión pública defienden cosas complicadas de sostener con el tiempo porque Macri les juega trapisondas constantemente.

- ¿Y creés que eso se terminará en algún momento?

La corporación mediática establece acuerdos indefinidos. El ejemplo más claro es lo que ocurre en la región con el posicionamiento de la derecha frente al escenario que tienen. Las corporaciones mediáticas tienen esa habilidad de soltar y amarrar con mucha facilidad y hoy lo que tienen es un pacto de convivencia entre los medios, la política y el poder judicial para que no suba Cristina y contrarrestar el efecto político que ha construido el kirchnerismo en estos años.

- ¿Cómo veías los escraches que se hacían en plazas a periodistas y dirigentes opositores al kirchnerismo?

Lamento que haya gente que se haya ofendido frente a una crítica y que hayan entendido la crítica como persecución. Puedo decirte que ahora sé con toda claridad lo que es la persecución porque hace un año y medio que no trabajo. Ahora, 678 no llevó carteles y no teníamos nada que ver con lo que ocurría afuera.

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