Embed

El fiscal Federico Delgado, quien investiga los Panamá Papers, explicó que la causa “era una gran oportunidad de investigar a un Presidente”. Habló en pasado debido a que la Cámara Federal de apelaciones embistió contra su oficina y el Juzgado de Sebastián Casanello y los instó a achicar su pesquisa.

“Panamá Papers era una gran oportunidad de investigar a un Presidente en ejercicio y en un corto tiempo decir ‘señor, perdón usted no tiene nada que ver’ o ‘señor tiene que dar explicaciones’", explicó. “Digo que fue una gran oportunidad porque esa intervención va a acotar mucho la investigación”, aclaró en radio Con Vos.

LEER MÁS: A un año, el Gobierno frena la causa de los Panamá Papers

En línea con lo que publicó El Destape el lunes, describió que “Casanello hizo lo que tenía que hacer, pero de golpe la Cámara Federal tuvo una intervención muy particular. Aparataron a Fernando Solanas como amigo de la causa y nos dijo que no buscáramos más información”. El fallo de la instancia de apelaciones apareció a raíz de la queja de Francesco “Franco” Macri, que rechazó que se incorpore Solanas como veedor.

“La Justicia argentina tiene dos problemas: acaricia poderosos y aplasta a los débiles”, dijo Delgado, del mismo modo en que escribió en su libro La cara injusta de la Justicia, que escribió junto a la periodista Catalina De Elía.

Además, se refirió a la causa que mantiene, sobre las supuestas coimas que cobró el director general de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas. “Pareciera que investigar a alguien significa que es culpable. No se puede cerrar una causa sin saber por qué una persona recibió el dinero, si es que lo recibió”, criticó.

Ante esto, cuestionó al juez Rodolfo Canicoba Corral: “No se hizo lo mínimo indispensable. Hay que preguntarle al depositante si depositó o no. Hay que preguntarle al banco”.

En esta nota