Se acabó. Como todo llega a su fin, también se acabó el apoyo de Julio Bárbaro a Mauricio Macri. El peronista, escritor y ex funcionario, reconocido por su apoyo al macrismo, ahora cambió de bando.

Bárbaro lo hizo a través de un editorial publicado en el portal Infobae que se titula "Por qué dejé de apoyar a Macri".

"Voté a Macri, lo hice convencido que la democracia era en este momento más importante que la pertenencia ideológica. Más aún, como peronista, sentía hace tiempo que debíamos heredar al último Perón, al de la convocatoria a la unidad nacional", arranca la columna.

"Me hubiera gustado poder apoyar con más fuerza al gobierno, pero mi formación política me enoja con tantos gerentes y economistas que imaginan a las inversiones como las responsables del destino colectivo. Creo en la política, es ese pensamiento superior que convoca al desafío de definir el rumbo de la sociedad y luego desarrollar inversiones que las sustenten, pero Macri no para de ayudar a los empresarios, a esos cuyas ganancias no tienen limite, a esos que en la desmesura de su codicia son responsables del desarrollo de la miseria", cuenta el dirigente asiduo a concurrir a los programas televisivos.

Y revela que cambió de bando. Ahora apoyará a Sergio Massa. "Si bien quiero que a este Gobierno le vaya bien, los hechos hasta el momento no dan cuenta de una gestión exitosa. Por qué creo que Sergio Massa y su equipo son la mejor opción", afirma

Bárbaro contó el detrás de escena de cómo pasó a apoyar y militar por Cambiemos al massismo. "Después de votar a Macri y ser convocado para ocupar un lugar en el Gobierno, asumí mi obligación de participar de la construcción de una opción política, y fue entonces que me acerqué a trabajar con Sergio Massa. Quiero marcar que su equipo fue para mí decisivo, desde Daniel Arroyo a Aldo Pignaneli, Roberto, Marcos Lavagna y Jorge Sarguini, desde Graciela Camaño a tantos otros con los que coincido en el intento de recuperar un pensamiento nacional con políticas de Estado. Y construir una fuerza que supere la enfermedad del personalismo. Hubo Alfonsinismo, Menemismo y Kirchnerismo, ¿no será hora de instalar el nombre de una estructura política por encima del apellido de su circunstancial conductor?".

Y lo deja en claro: "Quiero apoyar al Frente Renovador sin caer en el massismo. Hasta ahora, las fuerzas políticas las gestamos los que pensamos y luego la invasión de obsecuentes las convierte en una caterva de aplaudidores. Y el grupo que acompaña a Massa es, en lo esencial, el que nos sacó de la destrucción que habían armado los desatinos liberales de Menem y sus antiperonistas militantes".