El oncólogo Marcelo Álvarez, quien hasta hace unos días trabajaba como médico auditor en el PAMI de Mendoza, denunció a la "corporación médica" de esa provincia por "persecución ideológica" que hoy lo lleva a tener que pensar en dejar Mendoza porque está amenazado de no poder trabajar más allí.

La razón, según explica, es porque cuando fue director del PAMI en Mendoza (2013-2015), multó por incumplimiento en los servicios al Hospital Privado. Este nosocomio tiene como accionista al ex ministro de Salud de Mendoza Rubén Giacchi a quien responsabilizó por su despido por esa "revancha". También apuntó contra el doctor Adolfo Capó, al que llamó "personaje oscuro y perverso de la Oncología de Mendoza".

Marcelo Álvarez es un médico oncólogo que en noviembre de 2013 asumió como director ejecutivo de la delegación local de PAMI. También se desempeñaba en la unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Central.

Cuando renuncia como director del PAMI, se queda como auditor médico. “Cuando estuve en el PAMI le hice denuncias por atenciones deficientes y les aplique multas. A Giacchi le saqué 2500 cápitas (hace referencia a el número de atenciones que PAMI contrata con cada clínica)”, detalla Álvarez.

Cuando regresa al Central, a Álvarez le cambian, de un día para otro, su horario de trabajo. "Yo no podía porque en la mañana trabajaba como auditor médico para PAMI y entonces le mandé un mensaje a Giacchi pidiendole si podía hablar con él para arreglar ese tema y porque quería organizar Paliativos en otros hospitales . Pero se opusieron a reveer la situación”, detalló.

En cuanto a su posición política, dijo: "Mi pecado es ser kirchnerista y jugarme en contra de las corporaciones y no ser un empleado de ellas".

Álvarez siente que esto es un "amedrentamiento" para todos los que opinan distinto a este Gobierno. "Cuando me sacaron del PAMI me juraron que iban a hacer todo lo posible para no dejarme trabajar en Mendoza y, si pueden, en todo el pais", confió. Álvarez siente que ahora se tiene que ir de la provincia para conseguir trabajo. "Es triste porque tengo cuatro hijos y tengo q irme de Mendoza porque la promesa es que no me van a dejar trabajar más en la provincia", sostuvo.

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