Finalmente, el Gobierno de Mauricio Macri recortará las jubilaciones más de lo anunciado. Pasará a la historia como uno de los ajustes más brutales a los abuelos.

El proyecto de ley de reforma previsional que ingresó al Congreso por la Cámara de Senadores el viernes a la noche al que accedió El Destape y publicó y analizó Página 12 afirma que las jubilaciones y otras prestaciones de la seguridad social suban cada tres meses por el índice de precios al consumidor y sólo en el segundo trimestre de cada año serán incrementadas con apenas el 5 por ciento de la variación porcentual real del PIB.

"Es un alza insignificante para presentarla en forma exagerada que las jubilaciones subirán por “encima de la evolución de la inflación”, como se menciona en el pacto firmado por la Nación y los gobernadores menos el de San Luis. Es una fórmula que perjudica claramente a los jubilados y a los titulares de asignaciones familiares y AUH en relación a la indexación vigente", afirma el periodista Alfredo Zaiat en el matutino.

Y revela: "La intención es aplicar la nueva con rezago de seis meses, que arrojaría un alza de apenas un poquito más del 5,0 por ciento (IPC Indec de julio, agosto y septiembre) cuando el ajuste debería ser de no menos del 12 por ciento (evolución del salario y la recaudación de julio a diciembre)".

Además, y en el párrafo que generará más polémica, se afirma: la reforma también instala la suba de la edad de jubilación, para hombres y mujeres, en los 70 años.

Zaiat analiza: "Estos cambios del sistema previsional colocan a los jubilados y los beneficiarios del sistema de seguridad social, un total de 17 millones de personas, como la principal variable de ajuste de la deliberada política de desfinanciamiento de la Anses desplegada por el gobierno desde diciembre de 2015 y que se acelerará con la reforma tributaria y la reducción de las contribuciones patronales".