En un nuevo capítulo de la saga convulsionada de la política brasileña, ahora el presidente Michel Temer fue grabado in fraganti cuando pedía sobornar al ex diputado Eduardo Cunha para evitar que avancen las causas de corrupción, entre las que podía estar él mismo involucrado. La revelación generó la ira de la población brasileña, que inmediatamente salió a las calles a pedir su renuncia. Mientras tanto, la oposición anunció que pedirá el impeachment contra el líder del PMDB.

El delator fue el empresario Joesley Batista, de la productora de alimentos JBS. Según el sitio de la red O Globo, que difundió la primicia, fue este mismo hombre quien se reunió el 7 de marzo con el presidente que llegó a su cargo luego de la destitución de Dilma Rousseff.

Allí, el hombre de negocios, que traía un grabador escondido, mantuvo un diálogo de unos 40 minutos con el presidente brasileño. En la conversación, Batista le confiesa que estaba sobornando al ex presidente de la cámara de Diputados, Eduardo Cunha, y su operador Lucio Funario para que no abrieran "el pico" y complicaran aun más la situación más de sus ex colegas. Cunha, promotor del juicio político a Dilma por un "crimen de responsabilidad fiscal", está ahora preso en el marco de la megacausa de corrupción conocida como Lava Jato.

"Está bien, hay que mantener eso", fue la lacónica respuesta de Temer. El presidente de Brasil así no solo tomaba conocimiento de una coima, para impedir una investigación judicial, sino que la estaba avalando explícitamente.

La escucha no fue difundida oficialmente, pero fue filtrada al multimedios y está en poder del Tribunal Federal de Justicia (la Corte Suprema) de aquel país, a cargo de la investigación que involucre a los funcionarios públicos.

Inmediatamente, el Congreso salió a pedir que se levante el secreto de sumario para que se difunda la escucha y anunció que impulsarán el impeachment contra el jefe de Estado que asumió por la misma vía. Según informó el Folha de Sao Paulo, el ahora ex aliado de Temer, el partido Rede, ya presentó un pedido de juicio político en su contra. La oposición legislativa estalló en un grito unánime: "Fora Temer" (fuera Temer).

Ni bien se conoció la primicia, comenzaron las manifestaciones en las calles de San Pablo, reclamando la salida de Temer y la convocatoria a elecciones. Según los últimos sondeos, el ex presidente Lula Da Silva es el primero en las preferencias.