Los investigadores del femicidio de la adolescentes Anahí Benítez encontaron el celular de la joven pero con otro chip este mediodía en la localidad de Llavallol, en Lomas de Zamora.

Según precisaron, el teléfono lo tenía un hombre que vive cerca la reserva natural Santa Catalina, donde encontraron el cuerpo sin vida de Anahí; y a 600 metros de la casa del único detenido por el crimen, Marcos Bazán.

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El caso

Anahí estuvo desparecida por seis días hasta que fue encontrada por los perros sabuesos de la Policía en el bosque Santa Catalina de Llavallol. Por el crimen de la joven, detuvieron a su maestro de matemática Leonardo Agostino quien fue liberado a los días por "falta de pruebas".

En el mismo momento, se detuvo a Bazán que vive en una casilla a 300 metros de donde fue encontrada el cuerpo de la menor.

A pesar de que el detenido se declaró inocente, los investigadores insisten en el vínculo que tenía con la menor y sospechan que no actúo solo.

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