En medio del ajuste y los pedidos de austeridad, el presidente Mauricio Macri mandó a resembrar la cancha de fútbol de la Quinta de Olivos para poder disfrutar de los "picados" junto a sus asesores y funcionarios, uno de los clásicos de la gestión Cambiemos.

Según publicó la revista Noticias en su edición de este fin de semana, el jefe de Estado decidió cancelar el partido de fútbol en Olivos "para cambiar el pasto de la cancha", al tiempo que lo etiquetó como "fanático".

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Según el registro oficial, el Gobierno gastó a comienzos de 2016 unos $150.000 para remodelar y mantener ambas canchas, aunque también se estima que gastó entre el doble y el triple para poner en valor la cancha de tenis, deporte que también practica habitualmente en Olivos.

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