Se trata del vuelvo de Aerolíneas Argentinas 1133, en el que regresó el presidente Mauricio Macri junto con su esposa, Juliana Awada, y la hija de ambos (Antonia) de la gira por España el 25 de febrero. En el viaje de ida, habían volado por Iberia, lo que generó una gran controversia por utilizar, una vez más, una línea que no era la de bandera.

Los estupefacientes fueron ingresados por dos ciudadanos colombianos identificados como Consuelo Martínez Muñoz, de 49 años, y Robinson Ocampo, de 32, según surge de una resolución judicial firmada por Marcelo Aguinsky, que entiende en el caso, publica el portal Infobae.

El cargamento se encontraba oculto en un doble fondo y en los laterales de sus valijas, y si bien los colombianos subieron al avión en la terminal española Barajas no fue ni en ese aeropuerto ni el Ezeiza donde los atraparon. Recién en el Aeroparque Jorge Newbery, la Policía de Seguridad Aeroportuaria detectó la droga cuando los hombres pretendían partir hacia Chile con las valijas a través del vuelo de Aerolíneas 1284. Los colombianos fueron detenidos.

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Voceros de la PSA plantearon dudas respecto a la procedencia de la droga, la que podría no haber llegado desde España. Según dejaron trascender, las pastillas de éxtasis ya estaban en Buenos Aires y no habrían ingresado por Ezeiza. Sin embargo, en los considerando finales del procesamiento, el juez Marcelo Aguinsky aclara que "no escapa al criterio del suscripto el hecho de que las sustancias estupefacientes sintéticas se elaboran, principalmente, en el continente europeo".