Las empresas distribuidoras de electricidad le pidieron al Estado nacional que le perdone una millonaria deuda, como parte de la revisión de la "herencia" kirchnerista en materia energética. En total, reclaman sacarse de encima un pasivo de 22 mil millones de pesos que mantienen con CAMMESA, cuya titularidad accionaria pertenece en su mayoría al Estado.

El monto equivale a unos 1.400 millones de dólares y, siguiendo el indicador que adoptó el presidente Macri recientemente, podrían hacerse 407 jardines de infantes con ese monto, casi 8 por semana durante un año.


En una nota que envió a distintos despachos gubernamentales, la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA) reclamó que se condonen estos pasivos y se los incluya en el Presupuesto 2017. La organización nuclea a empresas como Edenor, Edesur, Edelap, Epec (Córdoba) y Epe (Santa Fe), entre otras.


Según informó el sitio El Inversor Online, las compañías adujeron dos motivos para hacer efectivo su pedido. El primero hace referencia a la herencia del gobierno K y remite a que la política energética de la década pasada les impidió hace frente a los costos operativos, como el pago a CAMMESA, empresa mayorista del mercado eléctrico.

El otro argumento es la judicialización del tarifazo que dispuso Aranguren en febrero de este año. Según las compañías, esto genero incertidumbre en cuanto a los ingresos que podían percibir o no y terminó afectando su negocio.

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La pelota, ahora, quedó del lado del Gobierno. Este viernes se llevará a cabo la audiencia pública para definir el nuevo cuadro tarifario para el 2017. Las empresas prometen que con el aumento de la tarifa y el perdón a las deudas aumentarán las inversiones para evitar mayores cortes de luz.