Los empresarios no ocultan su entusiasmo por una pronta reforma laboral, y presionan para que se asemeje a la brutal flexibilización que aprobó Brasil semanas atrás. Y tampoco ocultan sus intenciones. Sin tapujos reconocen que en la Argentina se necesita un cambio porque hay desempleo.

El presidente de FIAT, Cristiano Rattazzi, dijo que el mundo va hacia trabajos nuevos, por lo que "hay que ser flexibles". Pero, condicionó los avances en ese sentido a la situación de empleo en la que se encuentre cada actividad. "Habrá más flexibilidad en los sectores donde haya más problemas de empleo", reconoció.

Y de igual forma opinó el presidente de la Confederación de la Mediana Empresa (CAME), Fabián Tarrío, al sostener que "si hubiera más trabajo, seguramente no se estaría hablando de avanzar en una reforma laboral".

La flexibilización aprobada por el Congreso brasileño, y sancionada el pasado jueves 13 por el gobierno de Michel Temer, motivó a las autoridades locales a avanzar por un camino similar.

En sintonía con la línea que bajó el Gobierno, el establishment pide que sea por consenso y reclaman menores cargas sociales.