El juez federal Daniel Rafecas envió este jueves a juicio oral y público a José López, su esposa, María Amalia Díaz, el ex contador vinculado a la AFI Andrés Galera y al empresario Eduardo Gutiérrez, del grupo Farallón, en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito que involucra al ex funcionario y que se aceleró luego de que fuera atrapado con 9 millones de dólares en bolsos.

Fuentes judiciales informaron a la agencia Noticias Argentinas que el juzgado rechazó los planteos de nulidad hechos por las defensas y envió el expediente a un tribunal oral para que se haga el juicio.

En la causa también está involucrado Eduardo Gutiérrez, del grupo Farallón, por haber figurado como dueño de la casa donde habitaba López en el Tigre.

López también va a juicio por ser considerado el verdadero propietario junto a su esposa de la casa de Dique Luján en Tigre, una propiedad de 200 metros cuadrados sobre un terreno de 2000, y que fue valuada en 680 mil dólares. La vivienda figuraba como propietario hasta 2010 el contador Andrés Galera y desde ahí en adelante el empresario de la obra pública Eduardo Gutierrez. Si bien los dueños eran los empresarios para la Justicia eran los testaferros, puesto que López y su esposa le introdujeron reformas y pidieron que las mismas se hagan a su gusto, sumado a que en apariencia es idéntica a otros bienes que posee el matrimonio.

Gutiérrez fue un aportante a la fundación SUMA, de Gabriela Michetti, y recibió varios contratos y readecuaciones de precios con la actual gestión del Gobierno nacional, pese a que estaba muy comprometido en la Justicia.

LEE MÁS "Los negocios del presunto testaferro de José López con el Gobierno nacional"

El 14 de junio de 2016 López, a raíz del llamado de un vecino al sistema 911, fue descubierto ingresando a un convento de General Rodríguez en el que habitaban unas monjas. El exfuncionario llevaba consigo bolsos con casi 9 millones de dólares, 150 mi euros y una carabina: luego el análisis de los llamados detectó que la noche anterior habían pactado la visita del exsecretario al lugar a través de conversaciones de una de las monjas con él y con su esposa, María Amalia Díaz.

Por ese hecho, es que también va a juicio a la esposa de López y la monja Celia Inés Aparicio por encubrimiento puesto que aparece en imágenes de cámaras de seguridad ayudando a ingresar los bolsos.

En caso de ser condenado, López puede recibir una pena que va de los 2 a 6 años de prisión, inhabilitación perpetua absoluta y el decomiso de sus bienes. Mientras tanto, el exfuncionario sigue detenido en Ezeiza y la Justicia intentando descular de donde provino los dólares ya que el solo reconoció que "provenían de la política" sin dar otro dato alguno.

LEE MÁS "El supuesto testaferro de José López colaboró con la fundación de Gabriela Michetti"