Lucas Llach volvió a dar la nota. El vicepresidente del Banco Central, que dio que hablar por su promoción de la dieta paleo y la cacería de guanacos, salió defender la política de "precios transparentes" con un insólito argumento.

Esto, pese a que los comerciantes se mantienen en la incertidumbre sobre cómo aplicar la medida, mientras las grandes cadenas elevaron tanto los precios de contado y las cuotas antes del 1 de febrero, según un relevamiento que realizó El Destape. Luego, algunas de esas cadenas bajaron los precios, pero igual se mantuvieron a niveles por encima del 24 de enero, cuando se dio a conocer la prohibición de las cuotas "sin interés".

A través de su cuenta de Twitter, el ex candidato a vicepresidente de Ernesto Sanz se dio el lujo de ironizar y comparó la situación del consumidor argentino con Chile. "A Lajente (sic) no le importa el precio contado sino las cuotas, por eso va a Chile a comprar electro, donde es en cuotas "sin interés". Ah, no", afirmó.

El comentario sobrador de Llach tenía como fin demostrar que los argentinos sí pueden pagar al contado y así evitar tener que abonar el costo extra que implica el financiamiento.

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Curiosamente, la respuesta a su argumento se la dio él mismo minutos antes, cuando recordó que los precios en electrónica son más altos en Argentina en relación a otros países, "pero no tanto como antes".

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Electrodomésticos más caros

Efectivamente, los precios de bienes durables en nuestro país son más elevados que en el resto de la región. Una misma tienda que opera en ambos lados de la cordillera puede llegar a vender el mismo producto hasta un 100% más caro en Argentina, y allí habría que buscar la razón por qué es más accesible comprar al contado en Chile que aquí, para quienes pueden viajar.

La cadena de retail Falabella vende en Argentina un TV LED LG 32" a 5.999, unos 381 dólares. Por ese mismo dinero un consumidor chileno puede comprarse una TV de la misma marca pero de 43" en la misma cadena. Otro televisor Samsung de 50" se consigue en nuestro país a $16.999, pero si cruza los Andes para comprar en Fallabella un producto similar le costará solo 9 mil pesos argentinos. Sigue siendo más barato aunque se abone el impuesto aduanero en el aeropuerto (50% sobre el excedente de 300 dólares por persona).

En otra casa de electrodomésticos, Lino, los lavarropas Electrolux se consiguen en un rango de 248 hasta 591 dólares. Si nos fijamos en Garbarino, el más barato se cotiza a 490 hasta 652 dólares. Es decir, precios más accesibles que hacen posible a alguien ahorrar para comprarlo en un pago, sumado a que no toda la población puede viajar un fin de semana a Chile para ir de shopping.