Con su muerte, la directora del Grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, dejó una cuantiosa fortuna que rondaría entre los 1.180 y 1.650 millones de dólares, sólo en acciones del multimedios que se repartiría entre los dos herederos, Felipe y Marcela Noble.

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Sin embargo, por fuera de la herencia, podría comenzar una nueva era del holding determinada por la puja del poder que dejó vacante.

Su partida amenaza no sólo con abrir batallas internas entre los hermanos y los socios del grupo mediático, sino que también con revelar secretos que sólo Héctor Magnetto sabe: “Hay cosas del funcionamiento de la empresa que sólo sabían ella y Magnetto”, aseguró un allegado de la familia a Revista Noticias.

Existe un testamento, que la familia está ansiosa por saber qué dice. No sorprende que la persona designada para hacerlo cumplir y custodiar los bienes hasta que finalmente se repartan es el propio Magnetto.

En caso de Felipe, hace casi cinco años que trabaja en la Fundación Noble y mantiene una relación muy buena con el CEO de Clarín: “Para él, Magnetto es como un padre. Felipe confía ciegamente en él y en todas las decisiones que tome. Igualmente, recién ahora sabrá con certeza todo lo que tenía y manejaba Ernestina”, pudo notar Noticias.

Por otro lado, Marcela se prepara hace años para su madre le ceda su lugar. Actualmente, es gerenta de Asuntos Corporativos del Grupo, tras cursar en el 2011 una maestría en Comunicación en la Universidad Austral. Ahora habrá que ver cómo se posiciona entre los socios, ya que es la única, al haber aclarado Felipe que no le interesa los negocios, que muestra interés en el devenir del holding.

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