Los trabajadores vienen sufriendo un fuerte ajuste en sus ingresos desde la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia. Según un estudio de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), el salario mínimo, vital y móvil quedó retrasado en un 28% desde diciembre de 2015.

El estudio da cuenta, además, que cada vez más la retribución mínima para una jornada de 40 horas semanales alcanza para obtener un menor porcentaje de la canasta básica total, que sirve como vara para medir la pobreza, o la canasta básica alimentaria, medida para determinar si una persona es o no indigente.

El salario mínimo está en la actualidad en 8.060 pesos y el Gobierno convocó para esta semana a gremios y empresarios para definir un nuevo monto. Desde la Casa Rosada buscan una actualización del 20%, lo que llevaría a casi 10 mil, mientras que la CGT planteó la necesidad de ponerlo en línea con la canasta básica que mide la central sindical, de 15 mil pesos.

Según el estudio, publicado en Ambito.com, el SMVM subió 44,24% en un año y medio, pero "en términos concretos el ingreso mínimo laboral vigente para junio de 2017 alcanza para comprar menos productos que el salario vigente en diciembre del 2015", precisa el informe.

Hace 18 meses, el SMVM alcanzaba para cubrir 4,39 veces la Canasta Básica Alimentaria, que mide la indigencia, y 2,4 veces la Total, que mide la pobreza, en el caso de un individuo. Ahora solo cubre 4,21 veces la CBA y tan solo 1,72 veces la CBT.

Si se lo mide en términos porcentuales, la caída del poder adquisitivo es de 28% en un año y medio. En términos porcentuales, la caída del poder adquisitivo del SMVM fue de 28% en un año y medio.