En medio del debate por necesidad de generar el tan llamado "empleo de calidad", el Gobierno presenta como un logro un proyecto de una empresa privada que enseña a jóvenes carenciados sobre peluquería y maquillaje. "Belleza por un Futuro" es la iniciativa que es promocionada con bombos y platillos por la propia ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley.

La propuesta que la empresa L´Oreal ya impulsó en otros países, como Colombia, despertó la polémica en las redes sociales. El motivo: la reproducción de los estereotipos sociales como los que vinculan a las mujeres a ciertos oficios relacionados a la belleza y al hecho de que desde el propio Estado no se impulse que las mujeres de barrios pobres apuesten a una formación académica superior.

Embed

Embed

Embed

Embed

"Acompañamos a las primeras 30 alumnas que hoy comienzan a capacitarse, crecer y soñar con una profesión", escribió la ministra Stanley en su cuenta personal de Twitter, respecto de "Belleza por un Futuro". Pero la iniciativa no es del Gobierno (o solo de él): es llevada adelante por la fundación L´Oreal, un modelo que aplicó en otros países del mundo.

Se trata de un programa de RSE a partir del cual capacitan a mujeres jóvenes de barrios carenciados, de forma gratuita, para que aprendan oficios tales como peluquería y maquillaje. Según una nota del diario La Nación del último mes de junio, entre las postulantes hay madres solteras, en tránsito o que atraviesan situaciones de pobreza extrema. El programa se aplicó en Colombia, China, Vietnam e India.

Inmediatamente, surgió el repudio de los usuarios, que le reclamaban a la ministra que se difunda otro tipo de valores desde el Estado.

Embed

Embed

Embed

Embed