Muchos fanáticos del fútbol argentino no pudieron ver el Superclásico en óptimas condiciones debido a la privatización de las transmisiones de la Superliga, sin embargo, algunos utilizaron el ingenio para distribuir el partido y saltarse la prohibición.

A través de la red social Instagram, usuarios identificados con River y Boca realizaron transmisiones en vivo donde exhibieron las pantallas de sus televisores para quienes no pudieron acceder al Pack fútbol.

Si bien la calidad no era la mejor, las transmisiones ilegales le permitieron a miles de hinchas seguir el partido más resonante de la temporada sin tener que abonar un extra de 300 pesos mensuales sobre el ya abultado precio del servicio de televisión por cable.

Embed

En esta nota