Titulado "La lujosa vulgaridad del Indio Solari", el diario Clarín se despachó con un lamentable editorial contra el cantante.

Quien firma la columna no es ni más ni menos que uno de los popes del diario: el editor en jefe Ricardo Roa, Nº2 del matutino.

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Entre varias insólitas y teorías y desafortunadas acusaciones, Roa escribe: "El Indio Solari no fue a Olavarría solamente a tocar su música para satisfacer a su masiva feligresía. Si se lo quiere contar así es un cuento como tantos otros. Otro relato. Muy pocas de sus decisiones en los últimos quince años no pueden ser tildadas no ya de polémicas sino bien ajenas a las de alguien que proyecta y vende la imagen de progresista".

Y sigue en uno de los párrafos más polémicos: "Miles y miles no ven ni escuchan. Se arremolinan para descontrolarse. Solari vende descontrol. En Olavarría se vio claro. Apretujándose unos con otros y en la confusión cuerpos que vuelan por el aire y cuerpos de pronto pisoteados. Y también muertos. Los muertos son parte de la cultura ricotera".

Para el cierre, Roa eligió un párrafo con extrañas relaciones y alguna chicana: "Se pueden buscar mil excusas y mil acusaciones. Si hasta Aníbal Fernández salió en defensa de su amigo Solari. Está todo dicho pero no todo. Carlotto exculpó también a Solari como había exculpado a Callejeros en Cromañón. Naturalmente culpó a Macri. Muy nuestro, como las vaquitas, las responsabilidades siempre son de otros".

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