El juez Claudio Bonadío quiere allanar la casa de la ex presidenta Cristina Fernández en Santa Cruz, por la causa "Los Sauces". Fuentes judiciales aseguraron a El Destape que lo hará mañana lunes a primera hora. Así responderá a las presiones de periodistas y funcionarios que durante los últimas días reclamaron públicamente que se apuren los procesos contra funcionarios del anterior Gobierno.

"Veo con preocupación que la Justicia ya no muestra el mismo ímpetu por investigar la corrupción del kirchnerismo y ese proceso está cada vez más lento o paralizado". El apriete a los jueces corrió por cuenta del ministro del Interior Rogelio Frigerio. Y no fue el único.

Fuentes judiciales señalan que a la casa de Mascarello 441, en Río Gallegos, llegarán gendarmes y prefectos con cascos, chalecos anti balas y armas largas, dispuestos a entregarle circo a los medios que le siguen haciendo oposición al gobierno que se fue hace casi un año.

Además, Bonadío quiere allanar otras dos propiedades de la ex presidenta, que en este momento están alquiladas. Ambas en Río Gallegos. Con dirección en Moreno 882 y Alvear 391. Es decir: el juez pretende allanarle la casa a familias ajenas a la causa judicial y a la política, que no tienen nada que aportar al proceso.

El Gobierno, al tanto de la jugada de Bonadío, espera tener una semana de show televisivo. El allanamiento se sumará a la declaración indagatoria de Cristina Fernández frente al juez Julián Ercolini, también mañana lunes, en la causa que investiga los presuntos ilícitos con la obra pública para beneficiar a Lázaro Báez.

Seguidilla de "reclamos"

El allanamiento al hogar de Cristina será la acción más agresiva -por lo simbólico- ejercida por un juez en su contra. Y se dará luego de la peor semana de Macri en el poder: se conoció que en setiembre fue la caída en ventas en supermercados y shopping más pronunciada del año. Sumada a un derrape de la industria del 8 %.

Primero fue el comunicador oficial Jorge Lanata, que le da letra y a veces órdenes al Gobierno: "La lentitud de los procesos judiciales por corrupción K es cada vez mayor", lanzó con tono amenazante. Luego Margarita Stolbizer advirtió: "Existe un parate en la Justicia en las causas donde es investigada la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner". Más tarde los siguió el jefe de Gabinete, Marcos Peña: "De repente todo lo que había de hiperactividad judicial parecería que paró". Y el apriete final fue del presidente Mauricio Macri: "Queremos saber qué pasó con cada una de las denuncias".

Así, el presidente muestra una vez más que, ante la ausencia de medidas a favor de las mayorías populares, su única estrategia política es demonizar a Cristina Fernández. Y el juez Bonadío confirma su vocación por ser funcional al saque a la población que ejecuta Macri.