La titular de la Oficina Anticorrupción (OA), Laura Alonso, hizo un inesperado pedido a la "patria contratista", en medio del acto realizado en la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).

Pese a que remarcó que ese sector es uno de los "mayores riesgos" de caer en prácticas corruptas, les pidió que la ayuden a combatir actos ilícitos y les recomendó que no le hagan "regalos" a los funcionarios sino solo que manden "una tarjetita".

La ex Poder Ciudadano se refirió así sobre el sector que mantiene buenos vínculos con el Gobierno de Macri, pese a las sospechas de corrupción en el otorgamiento de obra pública con sobreprecios de la gestión anterior: "Les pido que ustedes nos digan quiénes son los que piden, o los que pagan coimas. Mauricio (Macri) dijo hace unos meses en una entrevista que 'en Argentina se acabó la joda'. Esta es una tarea de todos. La lucha contra la corrupción, es un flagelo, pero tenemos que asumir el compromiso de hacerlo juntos".

Alonso destacó que "la construcción es uno de los sectores de mayores riesgos de corrupción. Pero también es donde se generan muchas oportunidades para cambiar y para construir una historia distinta", destacó según un comunicado.

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Por eso, les remarcó que "todos los avances en transparencia van a mejorar la reputación de este sector, no solo para traer más inversión, sino incluso para animarse a invertir en otros países".

Sin embargo, una medida reciente del Gobierno nacional va en el sentido contrario. Con la creación de Vialidad S.A., el Estado creó una empresa con la que puede asociarse con el sector privado para concesionar autopistas y hacer obras viales sin los controles que se exige para cualquier organismo del Estado. Es decir, aumenta la discrecionalidad para realizar gastos y cobrar dinero y hasta permite que esa empresa tome deuda en el mercado de capitales sin necesidad de pedir aprobación al Congreso, con lo que terceriza la toma de créditos para la obra pública.