El Destape reveló el último domingo el pedido estatal de adquisición armamentística a los Estados Unidos por un valor de 2.000.000.000 de dólares, la compra más grande desde la guerra por las Malvinas. Casi la mitad de ese dinero fue recortado de distintas áreas de la propia cartera.

EL DOCUMENTO COMPLETO:

Un informe de seguimiento del ministerio que comanda el radical Julio Martínez explicita los distintos recortes que sufrió Defensa durante 2016, el puntapié para conseguir los fondos necesarios para la compra de armas. ¿El monto? aproximadamente 925 millones de dólares, más cálculos todavía no estimados.

En las diapositivas se llega a la cifra de ajuste cercana a los $ 4.615 millones, de los cuales una gran parte implica la suspensión de la remotorización del avión Pucará.

LEÉ MÁS: Exclusivo: la escalofriante lista de armamento que Argentina le pidió a Estados Unidos

El personal militar no logró ser exento de dicho ajuste, ya que 1.800 efectivos fueron retirados del operativo "Escudo Norte", extendido por un año gracias a un decreto de enero del año pasado. Un total de $ 3.520 millones fueron recortados, con un incremento del 102% más que en 2015, en bajas y retiros de oficiales, mientras que un 130% en el caso de los suboficiales. Por el lado del personal civil, los recortes de Fadea (la empresa estatal de aeronáutica) representaron 200 puestos menos.

LEER MÁS: Solicitan la interpelación del ministro de Defensa por la compra de equipamiento

También, el Estado vendió varios inmuebles en el país y en el exterior, por un total de 350 millones de dólares. Asimismo, se determinó no fabricar el radar RPA3DLA II y retirar los radares de vigilancia terreste en las fronteras, contradictorio a la política de fronteras cerradas que quería Patricia Bullrich.