El Gobierno de Mauricio Macri trabaja de forma coordinada para aumentar dos años la edad jubilatoria y elevar cinco años los aportes necesarios. Quienes no alcancen los requisitos, deberán continuar en actividad hasta alcanzarlos o, si no, cobrar una pensión inferior y con peores condiciones. Para alcanzar esto, la ANSES vacía sistemáticamente al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), encargado de la estabilidad del sistema.

El cambio principal que analiza el Ministerio de Trabajo es aumentar la edad jubilatoria para los hombres de 65 a 67 años y para las mujeres de 60 a 62 años, indicaron a El Destape fuentes que participan de la comisión de seguridad social, donde se trazaron los lineamientos. Además, quiere incrementar de 30 a 35 años los aportes necesarios.

El boceto de Jorge Triaca no es hermético, sino que abre la posibilidad de retiro a quienes no cuenten con los 35 años de aportes. Estos podrán, en primer lugar, trabajar hasta alcanzarlos, que en algunos casos se estiraría hasta el fallecimiento del beneficiario.

La segunda opción será optar por una pensión universal. El defecto de esta, además de su escaso monto, aparece en su incompatibilidad con otros haberes, como la de viudez. Así sucede actualmente con la creada a partir de la ley de reparación histórica, que paga el 80% de la jubilación mínima. El Gobierno analiza sumarle a este porcentaje un adicional dependiente del período en que el empleado trabajó en blanco.

La tercera ventana que abrirá Cambiemos, facultativa, será que los empleados contraten a una AFJP. Con este paso se volverá a un régimen mixto, en el que quienes deseen ingresos por encima de la línea de pobreza deberán pagarlo durante sus años de actividad, si pueden hacerlo.

El delegado general de ATE en ANSES, Diego García, remarcó a este medio que las modificaciones se analizan tras las recomendaciones del FMI. El también vocal de ATE Capital explicó que si esto se aplica, llevará a la aparición de jubilados “de primera” y “de segunda”, ya que quienes no accedan a los próximos requisitos mínimos tendrán ingresos sustancialmente inferiores.

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La regresión del sistema fue planteada por funcionarios de la cartera laboral en las reuniones tripartitas que convoca mensualmente, entre el Estado, empresas y sindicatos. Allí el Ejecutivo intenta demostrar la insustentabilidad de las jubilaciones de hoy y dar pie a esta y otras modificaciones que prepara en otra comisión a puertas cerradas. Para los encuentros plurales que se celebrarán en agosto y septiembre fueron invitados especialistas para que relaten la experiencia del Pacto de Toledo, con el cual se modificó desde 1995 el sistema previsional de España.

Desde el entorno de Triaca negaron a El Destape que el tema esté en agenda en el momento, sino realizar “una reforma laboral que, al momento de ser llevada adelante, será trabajada con todos los sectores”. Pero este medio tuvo conocimiento de que desde el ministerio adelantaron a los gremios que apuntan llegar a mediano plazo a un modelo similar al español. Al mismo tiempo, advirtieron que, si no se alcanzan los consensos necesarios, el Gobierno tiene preparados decretos para llevarlos a cabo.

A la par, Trabajo tiene en funcionamiento una comisión para la redacción del anteproyecto del código de seguridad social, que plantea reformas integrales a largo plazo y funciona a puertas cerradas. Conforman esta, nombrados por resolución de la cartera laboral, los letrados Bernabé Lino Chirinos y Félix Loñ y la camarista Lilia Maffei de Borghi.

La destrucción del sistema estatal y la vuelta del mixto sólo será posible con el vaciamiento sistemático y continuo de la ANSES. El plan que lleva a cabo el organismo a cargo de Emilio Basavilbaso, ya evidenciado por El Destape, consiste en una serie de políticas tendientes a desfinanciar al FGS, como el memorando con Qatar, operaciones desfavorables de acciones, la utilización del Fondo para otros fines y menos aportes de impuestos a la masa que conforma este fideicomiso anti-cíclico. Desde el ente previsional no quisieron realizar comentarios ni argumentar en contra de esta teoría esbozada.

La Justicia investiga posibles responsabilidades de los ejecutivos de ANSES por la firma del acuerdo de entendimiento con el país árabe y por la compra-venta de instrumentos financieros en dos causas que se tramitan en los fueros penales federales.

El problema del trabajo en negro

Con un tercio de los argentinos que trabaja en negro, el esquema de Mauricio Macri plantea que los obreros eligen entre el blanco y la informalidad, cuando se trata de una decisión exclusiva de los empresarios, que poseen desigualdad de condiciones para negociar. Además, deja de pensar al doméstico como un trabajo no remunerado.

Es esta la razón por la que muchos hoy no acumulan 30 años de aportes cuando alcanzan la edad jubilatoria y por lo que se crearon moratorias, que Cambiemos eliminó.

En 15 años, ninguna política gubernamental pudo hacer que la falta de registro caiga por debajo del piso del 30%. Para promover la formalización, Néstor Pitrola, actual precandidato a senador para Buenos Aires por el Frente de Izquierda, había presentado un proyecto en Diputados el año pasado. Allí había propuesto que todos los trabajadores en negro puedan denunciar a sus empleadores y mantener su puesto laboral por al menos 36 meses, garantizado por el Estado. Nunca fue aprobado, pero mantiene estado parlamentario.

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