Unos 475 manteros y puesteros intentaban esta mañana resistir el desalojo de las veredas sobre la avenida Rivadavia por parte de un fuerte operativo policial, en el barrio porteño de Liniers.

Con orden judicial, la Policía de la Ciudad montó un fuerte operativo en la madrugada y tras la salida del sol avanzó, cerca de las 6:30, en las inmediaciones de Rivadavia, a metros de la avenida General Paz y la estación del tren Sarmiento.

"Queremos trabajar, queremos trabajar", cantaban los puesteros pasadas las 10:00 de la mañana en la Avenida Rivadavia y Montiel, con carteles que rezaban: "Somos familias, no somos una mafia, estamos trabajando".

Apoyados por la Policía, funcionarios de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad levantaron y destruyeron con amoladoras los puestos de chapa instalados sobre las veredas, aparentemente de manera irregular o con la habilitación vencida.

La medida del gobierno porteño ocurre apenas un día después de que la administración de Mauricio Macri emitiera un decreto para para beneficiar ampliamente a los empresarios que hayan evadido los aportes a la seguridad social y hayan mantenido así a sus trabajadores en negro.

Embed

El Gobierno porteño informó que la Fiscalía de la Ciudad y la Policía de la Ciudad realizaban "un operativo de dimensiones sin precedente" en el barrio de Liniers, con el objetivo de desalojar de la vía pública.

El operativo fue ordenado por el Fiscal General Adjunto, a cargo de la Fiscalía General, Luis Cevasco.

Además, la fiscal Celsa Ramírez, a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°21 se encuentra investigando la venta ilegal en el barrio de Liniers.

La fiscal ordenó a la División Contravenciones y Faltas de la Policía de la Ciudad la clausura de más de un centenar de puestos que conformaban verdaderas "saladitas" en el perímetro y los alrededores de la estación Liniers, del Ferrocarril Sarmiento.

También dispuso el allanamiento y clausura en el barrio más de 10 depósitos donde se guardaba mercadería destinada a la venta ilegal, que funcionaban tanto en habitaciones de hotel como en casas alquiladas en zona residencial.

Allí se clausuraron 7 talleres clandestinos y se incautaron más de 800 bultos de mercadería, que contenían indumentaria, artículos de marroquinería, accesorios de celulares y celulares de dudosa procedencia.

También se secuestraron más de 200 bultos de alimentos en mal estado, que fueron destruidos por la Dirección General de Higiene y Seguridad Alimentaria del Gobierno de la Ciudad.

En diciembre pasado, Ramírez realizó un acuerdo que homologado por el juez Pablo Casas, titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 10, que permitió recuperar 800 metros de veredas que se encontraban usurpadas por locales que comercializaban mercadería de dudosa procedencia.

"Estos locales, tenían contratos apócrifos de la empresa estatal Playas Ferroviarias de Buenos Aires que usurpaba el espacio público, cercano a la estación de tren de Liniers", dijo el Gobierno porteño.