A lo que ya se preveía, el gobierno de Mauricio Macri dejó en claro con el Presupuesto 2017 la poca importancia que representan los derechos humanos para su gestión. La Secretaría de Derechos Humanos afrontará el próximo año con un presupuesto 15 por ciento menor al actual. Más grave aún, ese recorte no prevé el impacto de la inflación.

Además, en un informe que publicó el diario Página 12, se detalla que el recorte en el programa que aseguraba a sobrevivientes y familiares de víctimas de delitos de lesa humanidad el acompañamiento jurídico para querellar en causas y juicios es de casi un 50 por ciento.

La secretaría dirigida por Claudio Avruj recibirá una partida de 607.542.535 pesos durante 2017, 110 millones menos que lo que recibió en 2016. El argumento que dio la gestión actual para recortar el presupuesto es que hay "sobreestimaciones" que encontraron en las partidas aprobadas por el kirchnerismo antes de perder la mayoría en el Congreso.


"No asombra que esté la decisión formal de achicar presupuestariamente la Secretaría porque, de hecho, se venía produciendo de dos maneras. Una muy explícita que tiene que ver con los despidos. Un despido en un área tan sensible como la Secretaría tiene un impacto grande. Por otro lado, hay una cuestión que es que Córdoba y La Plata han destrozado las delegaciones de la Secretaría de Derechos Humanos", explicó a El Destape la ex Directora del centro de Atención a Víctimas de Violaciones a los DDHH "Dr. Fernando Ulloa", Julieta Calmels.

Según lo plasmado en el proyecto de ley que está en debate en el Congreso, el organismo a cargo de Avruj no transferirá dinero alguno a municipios ni provincias, que tenían como destino la señalización de excentros clandestinos como sitios de la memoria. Tampoco recibirán recursos universidades nacionales u organismos internacionales, cuyos objetivos eran la financiación de carreras de grado y de posgrado vinculadas con los derechos humanos.

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