El gobierno de Mauricio Macri destinará 1.200 millones de pesos por año a la aplicación de un programa que, entre otros fines, incluirá subsidios para las indemnizaciones por los eventuales despidos en sectores industriales en riesgo por la apertura de importaciones.

El Plan de Transformación Productiva, presentado por los ministerios de Producción y Trabajo, es el que llevará adelante esta función, que generó temor entre los industriales por la baja de aranceles, en tanto que la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) directamente lo rechazó.

Según Ámbito Financiero, el monto previsto para la instrumentación del plan es similar al presupuesto anual del Programa de Recuperación Productiva (Repro) que inauguró el Gobierno anterior como desembolso no reintegrable para apuntalar los salarios de los trabajadores de empresas en crisis que hubiesen probado esa condición.


El programa fue presentado como parte de la Mesa de Diálogo por la Producción y el Trabajo, en el marco del anuncio de la eliminación de los aranceles para la importación de productos informáticos a partir de marzo próximo. En el sector habían advertido que una medida de esas características pondría en riesgo unos 15 mil puestos de trabajo entre directos e indirectos sólo en la actividad.

Respecto de los trabajadores de actividades en riesgo potencial el plan tiene dos abordajes: por un lado prevé un subsidio para las empresas incluidas en el plan de reconversión y que tengan previsto contratar nuevo personal. Por otro, para los empleados despedidos de industrias que se hubiesen declarado imposibilitadas de encarar una reconversión de sus actividades habrá un seguro de desempleo ampliado equivalente por lo menos a un salario mínimo, que en la actualidad es de 7.560 pesos.

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