El gobierno nacional volvió a criticar la marcha convocada por la CGT al tiempo que instó a la dirigencia gremial a no dejarse "llevar por un contexto que tiene que ver con lo político", mientras que desde la central sindical anticiparon que el paro se va a "realizar indefectiblemente" y es probable que en la protesta del martes "se diga la fecha".

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, fue el encargado del Ejecutivo de criticar el carácter político de la manifestación de la CGT y acusó a la dirigencia sindical de "romper la mesa de diálogo" para apelar al "reclamo y a la movilización".

"El paro lo vamos a realizar indefectiblemente, es probable que el martes se diga la fecha", contestó, por su parte, Omar Plaini, miembro de la CGT unificada, quien recordó que la medida ya estaba planificada para la segunda quincena de marzo, según el plan de lucha anunciado en febrero.

Frente a este panorama, Triaca aseguró que al gobierno no le asusta un posible foco de conflictividad gremial porque consideró que "es parte de los procesos de negociaciones" salariales.

En declaraciones a radio Continental, Triaca aclaró que "no dejamos de reconocer que fue un año muy difícil el año pasado", pero estimó que "lo peor ya pasó".

El funcionario lamentó que la central sindical haya decidido "romper la mesa de diálogo donde habíamos avanzado y encontrado soluciones para muchos de los problemas que tenían los trabajadores argentinos y que hacía muchos años no se resolvían".

"No dejamos de reconocer que hay sectores que tienen dificultades, trabajemos sobre esos sectores y no nos dejemos llevar por un contexto que tiene que ver con lo político", reclamó.

Desde el sector gremial, Plaini respondió: "Le dimos tiempo al gobierno por la responsabilidad institucional de la CGT, pero no es un problema nuestro la gobernabilidad es el gobierno que con sus medidas, sus herramientas, define cuál es el rumbo económico".

El jefe del gremio de vendedores de diarios aclaró que en la CGT "no cerramos el diálogo jamás", pero se quejó porque "se firmaron dos acuerdos" y "los despidos siguieron y el gobierno miró para un costado".

"Si el gobierno no puede controlar a los suyos" y frenar los despidos, dijo Plaini, "no puede pretender que le demos la espalda a los trabajadores, firmamos dos acuerdos y no se respetaron".

"No sé qué país están viendo los funcionarios, resulta muy difícil", dijo el sindicalista y también diputado nacional en declaraciones a radio Mitre, donde también insistió que "el gobierno debe cambiar este rumbo económico".

Por su parte, el integrante del triunvirato que conduce la CGT Juan Carlos Schmid advirtió que no impedirán la participación de las agrupaciones identificadas con el kirchnerismo en la marcha del martes al señalar que "no vamos a poner molinetes para ejercer derecho de admisión".

En tanto que los gremios enrolados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) exigieron a la cúpula sindical que "en el acto del martes sólo suba al escenario el consejo directivo de la CGT ya que la misma es promotora a la convocatoria a la marcha".

En esta nota