La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se encuentra analizando las distintas ofertas para la adquisición de dos aviones espías con radares y cámaras para encontrar posibles pistas ilegales de aterrizaje. Los aviones espía formarán parte de un proyectado "escudo tecnológico" de protección de la frontera norte contra el narcotráfico.


También se considera la compra de globos aerostáticos con capacidad de visualizar grandes extensiones de terreno, que se ubicarían con una cámara a 600 metros de altura. Con esas imágenes se puede identificar vehículos a 15 kilómetros de distancia.

Además, el Gobierno consiguió la aprobación de los Estados Unidos para la compra de 24 aeronaves T6 C Texan II, biplazas de turbohélice por un costo de 300 millones de dólares que serán operados por la Fuerza Aérea para el adiestramiento avanzado de pilotos y para el control de vuelos ilegales.