El Gobierno Nacional decidió tomar medidas para limitar el auge de los télefonos comprados en el exterior. Este tipo de compras casi se duplicaron en los últimos tres años: pasaron a representar unos 7.700 aparatos por día.

Desde el Gobierno planean implementar un sistema de "lista negra ampliada" que impediría usar en el país todo teléfono que haya ingresado sin haber sido declarado ante la Aduana. Esto afectará no solo a las "cuevas" de teléfonos, sino también a los turistas que viajan al exterior para traer teléfonos de alta gama para uso personal o venderlo en plataformas de e-commerce.

Este proyecto se concretará a través de una base de datos que informará sobre los teléfonos que poseen habilitación y bloqueará todo el resto. Esta medida va a recaer sobre los teléfonos que entren al país una vez que esté en curso esta disposición, no sobre los que ya ingresaron.

Según Clarín, este año el 21,4% de los celulares nuevos que compraron los argentinos (1 de cada 5) tendrán origen informal, cuando en 2014 eran el 13,5% (1 de cada 7).

Si los viajeros compran un celular y deciden activarlo en Argentina, el mismo no podrá entrar en funcionamiento si no es declarado. Para eso, deberán pagar el impuesto aduanero (50% sobre el excedente de 300 dólares por persona) y declarar el IMEI, un número identificador de cada aparato. Con esa información, el Estado incorpora al equipo a la lista de "permitidos" para que puedan utilizar las redes móviles dentro de la Argentina.