El Gobierno nacional aplicó este viernes la "Restricción de Concurrencia Administrativa" a los estadios del fútbol argentino por dos años a Pablo Alejandro "Bebote" Álvarez y César Hugo "Loquillo" Rodríguez, líderes de las dos facciones de la barra brava de Independiente.

Además, aplicó la misma sanción, pero por 12 meses, a cuatro barras de Racing que participaron el pasado 8 de agosto en un tiroteo durante el choque de dos facciones de la denominada "Guardia Imperial" durante un partido de fútbol senior entre Comunicaciones y All Boys que se disputó en el club Alvear de la Ciudad de Buenos Aires.

La suspensión para "Bebote" Álvarez y "Loquillo" Rodríguez, comunicada en el Boletín Oficial a través de la Disposición 24-E/2017 de la Dirección Nacional de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, se debe a las amenazas que ambos se realizaron a través de las redes sociales, en medio de la fuerte disputa que mantienen desde hace años.

La medida, que alcanza a los estadios de todo el país, se basa en la que en marzo había dictado la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide), que por los mismos hechos les había prohibido el ingreso a las canchas de la provincia de Buenos Aires.

Al respecto, la disposición señala que "en las citadas piezas administrativas obran constancias, por medios informáticos, de las amenazas que se profieren uno y otro de los nombrados, con el propósito de amedrentarse en la confrontación que mantienen como líderes de sectores antagónicos de simpatizantes radicalizados del Club Atlético Independiente, y lograr con ello, el dominio absoluto de la fracción conocida como 'barra brava'".