El jefe de Gabinete, Marcos Peña, opinó que no hay "ninguna posibilidad" de que, tras las elecciones, se produzca "algo similar a lo que fue el ajuste" de 2016, al que calificó como "un año muy duro". Vaticinó para 2018 "más recuperación" de la economía, aunque admitió que todavía puede "haber una recomposición" de precios.

Peña llegó a Posadas para apuntalar la campaña de los candidatos del PRO. En diálogo con la prensa, reiteró que los incrementos en las tarifas de los servicios públicos que comenzarán a producirse en las próximas semanas son los que "hace un año" fueron dispuestos por "audiencias públicas, que muestran un cronograma y un sendero de normalización del tema tarifario".

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El objetivo establecido al producir los incrementos, remarcó, fue "lograr lo que se está logrando: más inversión, más conexiones, que más argentinos tengan luz y gas; menos cortes en general, que es lo que dijimos que había que hacer. Un sistema tarifario más justo, más equitativo, más federal".

Pero, recordó que también dijo tiempo atrás que "no había ninguna posibilidad de que vivamos algo similar a lo que fue el ajuste el año pasado, que fue un año muy duro". "El año que viene va a haber más recuperación del salario real, más crecimiento del trabajo, más crecimiento de la economía, más crédito, más crecimiento de la obra pública", garantizó.

De esta forma, Peña intentó contrarrestar las acusaciones de sectores opositores sobre la situación económica del país tras los comicios del 22 de octubre, por lo que manifestó su rechazo "absoluto de la idea de que pueda haber un año de ajustes, como plantean los agoreros". Pero, reconoció, "la economía todavía tiene una inflación que va bajando, es algo natural que pueda haber una recomposición".

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