La empresa productora de salame que ganó el año pasado la fiesta nacional cerró por la crisis económica. La llevó a discontinuar su actividad la disparada de los precios, los tarifazos y la caída del consumo.

Los productores unidad de investigaciones previsionales se quedaron con el primer premio en la Fiesta Nacional del Salame Quintero en septiembre de 2016, pero las políticas económicas nacionales los llevaron a la quiebra.

“No pudimos más tuvimos que cerrar y dejar la producción. Nos subió el valor del maíz, que es con que alimentamos a los chanchos para tener carne de calidad, y eso fue muy duro. Los gastos en electricidad también nos golpearon y a eso hay que sumarle que la gente tiene menos dinero y no puede gastar en comprar salames”, aseguró Taramasco en una nota.

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Por el aumento de los insumos, producto de la baja de retenciones y la suba de dólar, los tarifazos y la caída en el poder adquisitivo, discontinuaron las actividades en Mercedes, provincia de Buenos Aires. “Tuvimos que dejar de producir y cerrar”, dijo Tamasco.

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