Mauricio Macri ya volvió de su visita a Donald Trump en los Estados Unidos. Además del primer encuentro bilateral con el nuevo presidente norteamericano, el líder de Cambiemos tuvo un cara a cara con empresarios, que no salió tan bien como esperaba.

Según cuenta el periodista Alejandro Bercovich en su columna del diario BAE, en el encuentro organizado por la "ignota sede Houston" del "sede Houston" del "Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG)", "un lobby de cabotaje que invitó a 30 dueños de compañías y solo logró que se anotara una docena, a la cual debieron complementar con gerentes de segunda línea de otras grandes firmas del rubro".

Esto contrasta con las visitas de los ex presidentes Raúl Alfonsín (1985) y Carlos Menem (1992), cuando fueron recibidos por las cámaras petroleras de Texas. Uno fue a anunciar el "plan Houston", un plan del gobierno radical para atraer inversiones petroleras al país, mientras que el riojano fue a hablar de la privatización de YPF.

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Otro punto que Macri dejó para la polémica en su visita al país del Norte es la visita a la nueva planta de Tenaris en Houston. Esa fábrica realizada tubos de costura para el sector petrolífero, el mismo producto que hace en Argentina y en cuyas instalaciones despidió trabajadores por la baja en la actividad. Eso despertó sorpresa en el resto del empresariado argentino, que no podía creer que "el Presidente no tuviera empacho en mostrarse en Texas con el heredero del emporio siderúrgico ¡y con su propio ministro de la Producción! aplaudiendo el reemplazo de empleos fabriles argentinos por estadounidenses", destacó la columna del periodista de C5N.