Mariana Dopazo, hija de del represor Miguel Etchecolatz, escribió un duro mensaje luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 6 le concediera la prisión domiciliaria a su padre. En una carta titulada "Rezábamos para que mi papá se muriera", publicado en la revista La Garganta Poderosa, Mariana, que logró cambiar su apellido, lanzó su descargo. "Cuando oía sus pasos sentía el perfume del terror", confesó.

"Mi recuerdo más crudo de la infancia da cuenta del sufrimiento permanente: cada vez que él volvía de la Jefatura de Policía de La Plata, nos encerrábamos a rezar en el armario con mi hermano Juan, para pedir que se muriera en el viaje", reza el primer párrafo.

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A lo largo de la carta, Dopazo repasó la dura infancia que vivió bajo la órbita del represor: "Crecí entre situaciones traumáticas, en plena soledad, porque vivir con Etchecolatz significaba no tener paz, hacer lo que decía y acostumbrarse al miedo de abrir la boca, porque podría venirse la respuesta más terrible".

Asimismo, habló de la situación de los derechos humanos en el país, criticó duramente el fallo del 2x1 y relató lo que sintió al enterarse de la domiciliaria de Etchecolatz. “Nos llamaron para avisarnos. Todo se convirtió en silencio. No pude pensar, ni hablar más. Así estuve la noche entera, tratando de salir de la oscuridad", expresó.

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