"Es curioso…la misma oposición está dividida, no? por otro lado, parece que los conflictos se agudizan cada vez más, pero hay algo en movimiento, estuve informado de eso…está muy en el aire todavía", dijo el papa Francisco, en el avión de regreso al Vaticano de su viaje a Egipto, y abrió la polémica.

La oposición se sintió dolida con las palabras del Sumo Pontífice y decidió contestarle, enviándole una misiva. En una carta abierta de la Mesa de la Unidad Democrática venezolana a Francisco, la oposición señaló que "los venezolanos estamos hoy más unidos que nunca en torno a la demanda de un cambio político en el país", al tiempo que agradeció al Papa por su "constante preocupación por nuestro sufrido país que, como usted perfectamente conoce, padece una crisis humanitaria sin precedentes".

"En esto, de nuevo, querido Padre, no hay divisiones ni desunión en la Unidad venezolana", subrayó el documento de la MUD.

"Yo escuché una declaraciones del Papa; primero que habla de la oposición dividida, no es verdad; habla de como si unos quisieran dialogar y otros no", interpretó por su parte el ex candidato presidencial Henrique Capriles en declaraciones divulgadas por medios locales y recogidas por la agencia de noticias EFE.

"Los venezolanos todos queremos dialogar pero no estamos dispuestos a un 'diálogo Zapatero'", agregó Capriles.

El ex jefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, junto a los ex presidentes dominicano Leonel Fernández y panameño Martín Torrijos, fue la cara más visible de la iniciativa de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para que que el oficialismo y la oposición venezolanos dialogaran el año pasado.

Ese diálogo se produjo a fines de octubre de 2016, una vez que el Vaticano, a pedido de la oposición, aceptó formar parte de los facilitadores.

Sin embargo, las negociaciones duraron apenas dos reuniones políticas y algunas más de comisiones de trabajo, pues, igual que había sucedido en el último antecedente similar, en 2014, la oposición se negó a continuar conversando debido a que, según explicó, el gobierno no cumplía los compromisos asumidos en las primeras charlas.

"Hubo una intervención de la Santa Sede bajo el fuerte pedido de los presidentes que estaban trabajando como facilitadores, pero la cosa no resultó", dijo Francisco ayer, a bordo del avión que lo llevó de regreso de El Cairo a Roma.

Según el pontífice, "todo quedó ahí porque las propuestas no eran aceptadas, se diluían o eran un sí-sí pero no-no".

"Sé que ahora están insistiendo, no sé bien de dónde, creo que de los cuatro ex presidentes (el cuarto era el colombiano Ernesto Samper, el año pasado secretario general de la Unasur), para relanzar esta facilitación y están buscando el lugar", indicó.

El jefe de la Iglesia católica sostuvo que "parte de la oposición no quiere esto y es curioso, porque parte de esa oposición está dividida y los conflictos parece que se agudizan cada vez más".

"Ayer arremetieron contra el papa Francisco; yo respeto las expresiones del papa Francisco, lo respeto a él" porque "ha entregado su mejor esfuerzo para el diálogo", opinó en tanto el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, en su programa dominical de televisión.