La dirigente social Margarita Barrientos almorzó, como todos los 24 de diciembre, junto al presidente Mauricio Macri en su comedor ubicado en el barrio Los Piletones, al sur de la Ciudad de Buenos Aires.

Allí, al ser consultada por el diciembre de protestas luego que el gobierno aprobara la reforma previsional Barrientos comentó: “Pareció que todavía hay gente que no quiere lo mejor para el país. Esto no lleva a mejorar las cosas; al contrario, sigue dividiendo. Eso pasó por los malos gobiernos. Es lamentable que la gente siga creyendo en esa mala política”.

En este sentido, Barrientos expresó su deseo para 2018 y pidió: “Que podamos trabajar más, y que la familia y la nación argentina estén bien”.

Antes de despedirse, la dirigente social, que recibió al menos 27 millones de pesos en obras del gobierno de la Ciudad en los últimos años, lanzó un lamentable mensaje: “Lo que falta es que la gente no viva de los planes, sino de su trabajo. No deberían existir los planes, para que la gente elija lo que quiere comer. Para el año que viene desearía que haya más trabajo, obras, que las gente pueda trabajar, y estar más unidos”.