Veranear en un país limítrofe resulta desde hace varios años, en muchos casos, más económico comparado con la Costa Atlántica, las sierras cordobesas o la Patagonia. A ello se sumó además un enorme negocio para el bolsillo del argentino comprar indumentaria, calzado y tecnología específicamente en el país trasansino. Pero lo que no se veía, hasta este verano 2017, era que los víveres hechos en la Argentina salen más barato allá que acá.

En las cadenas de supermercados aparecen decenas de alimentos, bebidas y otros artículos masivos de "industria argentina" que se venden en Chile, Uruguay y Brasil a precios hasta 37% menores que los hallados en góndolas porteñas, publica el diario Clarín.

Los casos que más llamaron la atención son los de algunos dulces y golosinas. El matutino enumera: el Mantecol sale $ 33,85 en un súper de Buenos Aires en su versión de 110 gramos, pero se consigue a $ 21,60 en Santiago de Chile y a $ 21,35 en Montevideo: afuera, un 37% menos.

Siempre al tipo de cambio oficial, las galletitas Mini Oreo de 50 gramos acá están a $ 11,10 y detrás de la Cordillera se ven a $ 7,10 (-36%). El turrón de maní Arcor, en vez de $ 6,30, cuesta $ 4,33 (-36%) en Brasil. Y en Uruguay se venden a $ 48,30 (-19%) duraznos en almíbar BC que en la Argentina, donde se enlataron, salen $ 59,40.

Siguiendo con los dulces, las galletitas Cerealitas de arroz, lejos de los $ 49,69 del local porteño, valen $ 39,57 en Chile y $ 36,52 (-26%) en Uruguay, y las de marca Toddy que acá se ofrecen a $ 14,69 se ven al mismo precio en Uruguay y a $ 11,55 (-21%) en Chile. También allí, los alfajores argentinos Chocoarroz salen 5% menos, las galletitas Quaker con pasas valen 8% menos y las Cerealitas de salvado, 12% menos.

Según lo relevado por Clarín, en lácteos argentinos las diferencias llegan al 21%. En Uruguay, la botella de leche La Serenísima cae de $ 32,99 a $ 28,65 y el queso cremoso de esa marca, en vez de $ 219 por kilo, vale $ 182,60 (-17%). En Sancor, su queso feteado Quesabores baja de $ 65,70 a $ 51,69 (-21%) al cruzar el Río de la Plata, la manteca de 100 gramos vale 13% menos en Brasil ($ 22,29 contra $ 19,40) y el kilo de queso Fontina, en lugar de $ 382,70, se consigue a $ 353 (-8%).

Polenta Presto Pronta (-10%), avena Quaker (-9%), té Taragüí (13%), jugos Ades (17%), jardinera y cóctel de frutas La Campagnola (-6%) y aceitunas Nucete (-19%) fueron otros artículos hallados más baratos afuera. Y en Chile, a diferencia de los otros países, sorprendió ver una decena de productos de limpieza argentinos con precios hasta 24% menores. Por ejemplo, una cera para pisos Blem de $ 61,20 se ofrece a $ 46,45, un desinfectante Lysoform de $ 62,75 se puede traer por $ 53,82 y un limpiador de baños Cif está a $ 58,74 contra $ 65,95 del súper porteño.

Supermercadistas y fabricantes de alimentos reconocieron a Clarín el fenómeno y lo atribuyeron principalmente a que en la Argentina se pagan impuestos y salarios más altos que en los países vecinos.

Para Gabriel Caamaño Gómez, economista de la Consultora Ledesma, "aunque hubo una mejora, seguimos caros a nivel internacional". "Los costos logísticos y de comercialización son mayores -explicó-. Además, acá los comercios hacen promociones agresivas todo el tiempo y eso sólo puede sostenerse con precios de lista más altos."

"En Chile el IVA es dos puntos más bajo. No pagan Ingresos Brutos y ni impuesto al cheque, y tienen 19 acuerdos de libre comercio que generan mucha más oferta y competencia. Las empresas además tienen costos más bajos y todo eso resulta en menores precios", agregó el economista Matías Tombolini.

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