La pelea por el bono de fin de año mantiene en vilo a los sindicatos y el Gobierno. Incluso generó una pelea en el interior de la CGT sobre si ese plus es suficiente o no para paliar la inflación galopante de este año y los ajustes que aplicó Macri. Pero el tema central del que discuten gremialistas y funcionarios para evitar un paro general las semanas próximas apenas alcanza a la mitad de los trabajadores argentinos.

Así al menos se desprende de un estudio de la consultora Idesa, que sostiene que el bono de fin de año que reclaman los sindicatos "abarcará sólo a la mitad de los trabajadores" y además "aumentará la pobreza".

El bono beneficiará a los empleados registrados, que son el 50% del total de los ocupados, aclara la consultora, que basó su reporte -que publica este lunes el diario Clarín- en datos del INDEC. El otro 26% son asalariados no registrados y servicio doméstico, y el 24% restante son independientes, precisó.

Y alerta además sobre la diferencia salarial existente entre ambas "mitades": mientras que los trabajadores formales "cobran remuneraciones de $ 20.000", los "informales y los cuentapropistas apenas alcanzan una media de $ 9.000".

De acuerdo a los especialistas de Idesa, estos últimos dos grupos quedarán excluidos de los beneficios "porque no están alcanzados por los convenios colectivos de trabajo, no tienen quién les pague un bono de fin de año, ni aguinaldo para quedar eximidos de Ganancias".

A su vez, la consultora sostiene que el pedido de bono "profundizará la pobreza", ya que su otorgamiento "aumentará los costos laborales, lo que impactará sobre los precios de los bienes y servicios de la canasta básica".


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