La medida de un bono para beneficiarios de la asignación universal por hijo tiene un alcance muy limitado. El anuncio del Gobierno nacional, que sirvió de excusa a la CGT para bajar el tono de enfrentamiento con la Casa Rosada, abarca un promedio de $558 por niño, lo que implica que apenas actualiza por inflación al bono que otorgaron el año pasado.

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Esto ocurre mientras, según datos del CIPPEC hechos en base al INDEC, el 47% de los jóvenes menores de 14 años en Argentina son pobres.

El anuncio realizado por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, implica un bono de mil pesos por cada grupo familiar cuyos hijos cobren la AUH. Una suma fija independiente de la cantidad de niños que haya en esa familia.

Según precisó el diario Clarín, en base a datos de la propia ANSES, en la actualidad hay 2.121.194 padres cobran la AUH por 3.798.494 chicos. Entonces, el promedio de dinero que el Estado pagará por cada niño es de 558 pesos.

El año pasado, cuando Macri recién había llegado a la Casa Rosada, había dispuesto un bono de 400 pesos por cada joven que cobraba la asignación universal. En comparación, el bono del 2016 es un 39,5% mayor, en línea con la inflación, aunque esta vez el efecto es dispar.


Si una persona tiene un solo hijo con AUH, el impacto habrá sido de un 150% de aumento. En caso de tener dos niños, el resultado será un incremento del 25%, muy por debajo del alza general de precios. Si esa persona tiene 3 o más hijos, entonces, el monto percibido será menor que el del año pasado.

Además, el anuncio no abarca a las pensiones no contributivas, que incluye a 1,5 millón de personas y abarca a personas discapacitadas y madres de 7 hijos.