El polémico abogado que postuló el Gobierno para cubrir una vacante en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) rompió el silencio.

Lo hizo en el diario La Nación. Es Carlos Horacio de Casas, quien fue cuestionado por haber sido defensor de genocidas. Su postulación fue impugnada por el FpV y las organizaciones de Derechos Humanos salieron a criticar la decisión del Poder Ejecutivo, como lo hizo Abuelas de Plaza de Mayo con un duro comunicado.

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Según las agrupaciones, el candidato no cuenta con la experiencia suficiente en la materia para ocupar un lugar en el organismo y se lo cuestiona por haber defendido al ex militar Enrique Blas Gómez Saa, acusado de haber actuado como represor en la última dictadura militar.

La postulación fue realizada la semana pasada por el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, ante la Organización de Estados Americanos (OEA), que definirá finalmente el nombramiento.

De Casas habló con ese diario y sostuvo que él no defendió a un "genocida", sino que Saa fue "un militar inocente que se enfrentó a la dictadura, como fue declarado por la Justicia" (le dictó falta de mérito).

Y agregó: "A ese militar lo echó del Ejército en esa época el entonces general Luciano Menéndez por oponerse al golpe. Eso está reflejado en su legajo", dijo De Casas.

Además de Abuelas, las Madres de Plaza de Mayo, Hijos y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), entre otras entidades, exigieron al macrismo que retirara la propuesta para designar a De Casas en la CIDH.