Estados Unidos oficializó el arancel del 72% contra el biodiesel argentino, por lo que los productores locales quedaron prácticamente sin posibilidades de exportar a ese país por la inconveniencia. Así, se pierde un negocio que rondaba los 1200 millones de dólares anuales.

La oficialización del arancel llegó casi dos meses después de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos ratificara el arancel y la Argentina advirtió que denunciaría esta medida ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Con la confirmación en el Boletín Oficial de la gestión de Donald Trump, los aranceles para el combustible argentino en base a aceite de soja se ubicarán en un rango de entre 71,45 por ciento y un 72,28 por ciento. El argumento esgrimido por la administración republicana es un supuesto subsidio que se le otorgaría a los productores argentinos y que conforman una competencia desleal, algo que desde Argentina se desmintió y afirmaron que era por las ventajas comparativas del país.

El 90 por ciento de las exportaciones de biodiésel argentino tenía como destino el mercado estadounidense en operaciones por entre 1.100 y 1.200 millones de dólares anuales, que los productores esperaban llevar este año a los 1.500 millones. Argentina rechaza otra acusación de las empresas estadounidenses de que su biodiésel se vende a precios demasiado bajos y que eso motiva las tasas antidumping.

Cuando la vicepresidenta Gabriela Michetti le pidió a Trump por el reingreso del biodiesel, la respuesta del líder republicano fue lacerante: "Vamos de a poco".