El mandatario de Ecuador, Rafael Correa, reconoció en la madrugada que la candidatura oficialista a la Presidencia de su compañero Lenín Moreno se quedó a medio punto de ganar en una sola vuelta las elecciones del domingo, y que en el balotaje su formación volverá a vencer.Con 99,01 % de los votos escrutados, Moreno obtiene 39,34 % de los votos y el opositor Guillermo Lasso 28,14 %.

En Ecuador, para ganar en primera vuelta es necesario alcanzar más de 50 % de los votos o, al menos, 40 % y 10 puntos de ventaja respecto al segundo más votado.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) admitió ayer que, aunque la tendencia "marcada" del escrutinio es irreversible, esperará a la finalización del recuento para declarar los resultados totales oficiales. Empero, Correa, en un encuentro con corresponsales extranjeros, admitió que el oficialismo se quedó a 0,6 puntos del umbral de 40%, lo que, traducido a votos, serían unos 50.000.

Correa dijo que "hay gente del viejo país infiltrada en el CNE" y que hubo un "error sistemático" en la introducción sesgada de votos en el sistema de cómputo, pero agregó que, en todo caso, en la segunda vuelta su formación volverá a ganar.

También indicó que hay que aclarar la existencia de "miles de actas" con los datos alterados, ya que se le otorgan los votos de Moreno a Lasso y viceversa, y acusó a la derecha de preparar "masacres" y de planear incendiar el país si Moreno hubiera llegado al 40% de los votos.

Subrayó que, en todo caso, el oficialismo ganó "abrumadoramente" la consulta popular planteada para prohibir a los cargos de elección popular tener bienes en paraísos fiscales y destacó también la mayoría que, según señaló, el movimiento que lidera, Alianza País (AP), obtuvo en las elecciones legislativas.