El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, defendió los recortes en el Estado. Confió en que si la economía despega este año, no será tan elevada la deuda externa que deje Cambiemos cuando termine su mandato.

"Se conformó una política fiscal de consolidación fiscal gradualista y esa política de reducción no es negociable", sostuvo el funcionario durante un panel del Foro Económico Mundial (WEF, según sus siglas en inglés) para América Latina que se está desarrollando en esta ciudad.

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Al ser consultado sobre el compromiso del Gobierno nacional con la política de reducción de déficit fiscal, el ministro insistió en que la administración de Mauricio Macri "va a cumplir" con lo que prometió. "El gradualismo fiscal no es un eslogan sino una estrategia económica", remarcó Dujovne.

El ministro remarcó que "la Argentina hizo políticas graduales en lo fiscal, pero fue muy rápida en lo institucional y en lo monetario" y en ese sentido enfatizó la política de metas de inflación que programó el BCRA y el levantamiento de todas las restricciones en el mercado cambiario.

Dujovne subrayó ante líderes regionales, empresarios y funcionarios que estas políticas fueron aplicadas pese a la condición en la que Macri tomó el gobierno. "Macri heredó una economía estancada, con muchísimas regulaciones, muchísimos tipos de cambio, prohibiciones de todo tipo, déficit fiscal muy alto, default y sin estadísticas oficiales. Y en medio de ese desierto recibimos una única ventaja que era tener una deuda pública relativamente baja. Y una ventaja que es una baja relación de deuda", graficó el ministro.

Sobre el nivel de deuda que el Gobierno está tomando para su política gradualista, Dujovne proyectó que en caso de que la Argentina crezca al 3% en los próximos años al cierre del mandato de Macri, el pasivo será de 35% del PIB.