El uso del hosting es algo recurrente en nuestros días. Muchas empresas que recién empiezan y las llamadas PYMES suelen optar por esta alternativa como medida para ser competitivas en el universo digital. Si estamos iniciando un negocio, también vamos a necesitar un buen dominio aparte de un correo web único.

Por eso, cuando vivimos un gran auge del e-commerce, lo mejor es que consultemos ofertas como las de DonWeb y sus opciones de hosting, dominio y correo web para que no tengamos que invertir en costosos servidores, software y licencias especiales. Y obtengamos, no obstante, resultados óptimos.

Además, debés tener algo en claro: consideremos que nuestra página web es lanzada al mar de Internet, como un pez que nada entre un cardumen. Si no hacemos el esfuerzo por darle a nuestro contenido digital algo que lo distinga, entonces puede caer en el anonimato, en condición casi invisible entre todo el montón de datos que circulan en el ciberespacio. ¡Esto debemos evitarlo a toda costa!

Pero… ¿cómo lograr destacarnos en la web? Hay varias opciones. Un consejo inicial es intentar tener un buen posicionamiento en los buscadores. De esa manera, nuestro portal digital siempre resultará favorecido al ser una de las primeras opciones que mira la gente en los resultados de Google, Yahoo y plataformas análogas. Sin embargo, todavía falta algo más. La gente debe poder reconocernos y sentir que hay rasgos distintivos, institucionales, en lo que mostramos en la red.

Por lo antes dicho, la manera en que identificamos nuestra página en Internet debe ser muy original. Un primer paso es que el dominio debe ser claro y distintivo. No debe parecerse a otros o estar acompañado de terminaciones que pertenezcan a otras webs o que, simplemente, no nos favorezcan. La idea es que tengamos un contenido único. De esa manera, ofrecemos una identidad especial a quienes observan nuestros sitios: el punto de partida, en este sentido, es la elección de un dominio único.

El hosting, la individualización de las páginas web y ventajas de costes

Si queremos ser diferentes en Internet, primero necesitamos tener un espacio donde podamos guardar nuestro contenido y, a la vez editarlo a nuestro antojo. Para hacer esto, hay muchos programas de edición web tales como: Dreamweaver, Website X5, Avanquest WebEasy Professional, MAGIX Web Designer, Jimdo, Wix, WordPress, Weebly y muchos otros. Estos crean entornos de portales digitales que deben alojarse en servidores adecuados.

Para lograr hacer una web personalizada, tenemos que contar con un servidor; es decir, con un computador que aloje el contenido digital y, al mismo tiempo, lo comparta por medio del ciberespacio. En tal sentido, tenemos un par de alternativas. La primera es que compremos el servidor y lo instalemos en un sitio adecuado para su funcionamiento. La segunda es que paguemos por un servicio de hosting, es decir, que podamos usar un espacio en un servidor que una empresa ofrece al público.

La segunda opción es la que puntualizamos en esta nota. Tiene la ventaja de que ahorra los costos de hardware y de software. Además, recordemos que para instalar un servidor se necesita de un espacio adecuado, con temperatura baja para evitar que se recaliente, aparte de llevar a cabo los debidos protocolos de mantenimiento. Igualmente, precisamos personal que sepa usarlo, es decir, técnicos entrenados en el uso de servidores.

En pocas palabras, contratar un servicio de hosting nos permite ahorrar en equipos (hardware), en espacio para ubicar estos equipamientos y, a su vez, en recursos humanos para manipularlo. Esto es ideal para quienes empiezan su empresa y no pueden invertir ni recursos ni tiempo en este tipo de cuestiones. Posteriormente, pueden migrar hacia un servidor propio, así como solicitar a la empresa de web host que amplíe los servicios inicialmente otorgados.

La importancia del dominio y el correo web

Ya comprendemos muchas de las ventajas del hosting. No obstante, ahora queremos indicar algo más. Si usamos un servicio de empresas de web hosting, entonces tenemos las puertas abiertas para lograr crear un dominio propio y mails personalizados. Esto se logra gracias a que contamos con un espacio personal, único, que no es de otra empresa ni de nadie más, lo cual nos otorga puntos en términos de reputación.

Para entender mejor lo antes dicho, tengamos en cuenta que si hacemos un blog o un portal con ayuda de servicios que hay en la red, nuestra página de Internet inevitablemente cuenta con una terminación fija, como .wordpress o .blogger, por citar dos ejemplos. En cambio, si usamos un servicio de hosting, nuestro dominio puede ser personalizado, adaptado a estrategias de SEO, 100% identificable por los cibernautas y nadie lo confundirá con otro contenido de la web, lo cual también nos aporta prestigio.

Otro dato valioso es que con un hosting también podemos almacenar mails, sin necesidad de que estos tengan una culminación de webs conocidas como yahoo.com, gmail.com, hotmail.com y otras similares. ¡Los correos web pueden culminar con el nombre de nuestra empresa! De esta manera, cuando la gente los reciba, inmediatamente puede conocer de dónde provienen. Sin duda, es un punto de partida necesario para darle una clara identidad a nuestros mensajes.

Las ventajas antes dichas son incuestionables. Todas las podemos obtener con ayuda de un hosting. Por eso, si deseamos ser competitivos en el mercado laboral y comercial, tenemos que evaluar optar por este tipo de servicios.

Nos esperemos a que pase el tiempo y logremos reunir recursos para tener un servidor propio. Probablemente, pasarán algunos años antes de que podamos lograrlo. Mejor, contactemos a una web host y empecemos a darnos conocer en los derroteros del ciberespacio. ¡Hagamoslo ya! Son muchas las ventajas de obtendremos.

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