La canciller Susana Malcorra y el Director General de Recursos Humanos Jorge Luis Molina Arambarri dieron de baja a un empleado afectado por una fibrosis pulmonar que formaba parte del Ministerio de Relaciones Exteriores desde hace 48 años.

Según información a la que tuvo acceso El Destape, le retiraron toda la documentación diplomática y le prohibieron el ingreso a la Embajada de Argentina en Méjico, donde trabajaba. Se trata Héctor Pedro Robledo, abogado que que se desempeñó como Director General de Recursos Humanos y de Despacho desde 2007.

En el año 2011 contrajo una fibrosis pulmonar por unos libros contaminados con el hongo penicillium igG que se encontraban apilados en su oficina. Su afección lo volvió oxígeno dependiente pero no lo alejó de sus tareas laborales, ya que mediante un tratamiento con una droga experimental pudo continuar con sus actividades.

Sin embargo, Cancillería le ordenó regresar al país a pesar de que el médico de la Dirección de Salud, el Dr. Aguirre, sugirió que continúe su trabajo y tratamiento en Méjico. Robledo asistió a la Justicia, que mediante una medida de amparo del Juzgado Contencioso Administrativo Federal Nº7 dispuso que el ministerio se abstuviera de trasladarlo a Argentina, donde la droga que recibía en su tratamiento no se puede obtener.


No obstante, Malcorra firmó un comunicado en el que se instruyó al Embajador Argentino en Méjico, Daniel Chuburu, que le retire a Robledo toda documentación que lo acredita como miembro de la embajada, el pasaporte diplomático argentino, la credencial diplomática expedida por Méjico, el registro de conducir y las patentes de su vehículo. También se le prohíbe el ingreso a la Embajada.

"Me dejaron absolutamente indocumentado. Estoy en un limbo migratorio", explicó Robledo en declaraciones a El Destape. "En los 48 años que trabajé en Cancillería no he visto un caso de abandono de persona de este tenor. Ni siquiera durante la dictadura militar", agregó.

Entre las hipótesis que Robledo maneja sobre el por qué de los acontecimientos existe la idea de que el actual Subsecretario de Coordinación, Javier Jaureguiberry "se está cobrando una dulce venganza" por haber sido desplazado de sus funciones "por desleal y por falta de compromiso con la institución" bajo su firma.

También se baraja la posibilidad que sea por la interferencia de su padre, Angel Federico Robledo, que fue un dirigente peronista reconocido durante muchos años. Se desempeñó como ministro de Defensa durante el gobierno de Héctor J. Cámpora y ministro de Relaciones Internacionales durante el tercer Gobierno de Perón. Ocupó importantes cargos hasta 1976, cuando se alejó de la política. "Puede ser por la portación de apellido. No descarto que aquí haya un componente político", enfatizó el diplomático.